Pensamientos y pesares

En este blog, daré cabida a pensamientos personales sobre diferentes temas sin mas pretensión que dar vía libre a mis pensamientos y sentimientos.

domingo, 27 de marzo de 2022

Antidepresivos y trabajo

Cada vez más gente necesitada
de psicofármacos

La medicación con antidepresivos y ansiolíticos es una constante. Estas medicinas dificultan muchas tareas laborales, incluso conducir es un peligro como advierten sus cajas.

Ahora me entero que hay trabajos donde te hacen análisis de sangre previos a la contratación para evitar contratar gente consumidora de estos fármacos.

No dan ayudas para la gente consumidora de estos fármacos ni tan siquiera bajas en muchos casos a pesar que la gente trabajadora consumidora de estos fármacos a pesar de que se trata de trabajadores que continúan desempeñando sus funciones bajo sus efectos.

No dan bajas por ello, pero tampoco dan soluciones para que los consumidores de estas sustancias no tengan problemas en la carretera o en su trabajo que puedan suponer un peligro a si mismo o a otras personas.

 

domingo, 27 de febrero de 2022

Sobre el turismo (una vez más)

 

Una de las numerosas pintadas antituristas

Lo reconozco, sufro turismofobia. Detesto la palabra turista y siento un cierto placer por considerarme un “enfermo” de esta “dolencia” antes de que se empezara a expandir este sentimiento de desafecto a eso del “turismo”. Quizás sea por la mala suerte de haber pasado más años de los que me hubiera gustado en un pueblo turístico. 

Actualmente veo con cierta pena que una feria que estoy muy ilusionado de acudir le han puesto esta descripción “primera feria internacional de turismo mitológico y legendario”.

Algunos me dicen, pero ¿Tu no viajas?, ¿Te quedas siempre en casa? Y un largo argumentario repetitivo. 

Voy a intentar contestar a esto de forma que se entienda empezando con un ejemplo.

Recuerdo hace muchos años cuando un amigo de los animales dijo que detestaba el termino “mascota” pues era un termino que hacia un uso comercial del animal y prefería el término animal de compañía. 

Eso mismo me pasa con el turismo, que me parece un término comercial que difiere de un término muchísimo más enriquecedor que es viajar. 

¿Diferencias? 

Pues diré que hay muchas, muchísimas, demasiadas, tantas que podría escribir páginas y páginas poniendo mis objeciones a ese término de turismo.

Mis dos puntos principales entre el termino turismo y viajar es que el turista busca que el lugar se adapte a el buscando lugares de ocio, alojamientos cómodos y un largo etc. mientras que el viajero se adapta al lugar, no importándole hacer esfuerzos si el lugar al que va considera que merece la pena. 

La otra diferencia es que en el turista se percibe un cierto “coleccionismo” de lugares, restregándole a la gente por los morros que ha estado en tal o cual lugar mientras el viajero habla con el mismo afecto de un lugar que esta a pocos metros de su domicilio como del lugar más exótico que haya estado. 

El primero simplemente satisface esa idea que nos han metido de la necesidad de hacer turismo y va a hacer lo que todo el mundo hace y va a destinos ya de sobra machacados mientras el segundo va a saciar su necesidad de conocer, sentir, ver, etc. 

Creo que fue Arturo Pérez Reverte (igual me equivoco) quien dijo que había estado numerosas veces en Paris y jamás vio la torre Eiffel. Este ejemplo marca muy bien la diferencia de prioridades entre un turista y un viajero. 

Ahora vayamos al otro tema, al económico. Un argumento usado por los turistas es “el dinero que dejan” e incluso pretenden que la gente del lugar les rinda cierta pleitesía por “sus dineros”. Bueno diré, es cierto que beneficia a algunos negocios esto es indudable pero también diré que ese dinero la mayoría de vecinos en muchos casos no ve ni un miserable céntimo y tiene que cargar con un montón de problemas derivados que expondré algunos a continuación. 

  1. Creación de empleo precario y de mala calidad que incluso algunos pretenden traer trabajadores de otros paises por el desinteres que genera.
  2. Destrucción de formas de vida tradicionales convirtiéndose tierras de cultivo o de pastos en tierra hormigonada al igual que mucha zona verde, llegando a afectar incluso a tareas “ruidosas” para el turista como el cantar de los gallos o el ordeño de vacas. 
  3. Encarecimiento de la vida. Tanto vivienda como alimentación. Esto hace que gente nacida y criada en el pueblo tenga que “exiliarse” pues no se puede permitir el lujo de vivir en el municipio que les acuno. 
  4. Carencia de comercios esenciales en favor de negocios destinados al turismo. 
  5. Escasez de medios de transporte pues la población asentada esta limitado su crecimiento por ser el turismo algo temporal y no es rentable poner medios de transporte para “cuatro gatos”
  6. Ruidos, suciedad, vandalismo… 

Además de una política de reparto de dinero injusta pues edificios vacíos todo el año son un problema pues salvo el IBI no generan ningún beneficio y si una distribución injusta de impuestos pues los dineros se reparten en función de la población y pueblos que multiplican su población por diez, veinte e incluso más tienen que sufragar sus vecinos parte de esa carencia económica. Por no hablar de carencias de mantenimiento como una explosión de gas que ocurrió debido a que al no residir gente y por tanto no realizarse mantenimiento cuando era necesario se produjo una brutal explosión en un edificio. 

Ahora la moda es llamarnos "xenófobos" pero no lo somos en cuanto no criticamos iuna procedencia,  sino una actitud nefasta.

Aseguro que podría hablar más y más del tema, pero por no aburrir lo dejo aquí pues creo que ya queda claro el porque el motivo de mi turismofobia y la conveniencia de cambiar el arquetipo turista por el arquetipo viajero mucho más respetuoso y beneficioso aunque no deje tanto dinero en los bolsillos de algun@s. 

Me despido recomendando a pesar de la descripción que se visite la feria zamorana. Nuestras culturas no podemos dejarlas morir. 


 

jueves, 24 de febrero de 2022

¡Tres cosas hay en la vida!

 

Por mucho que digan, estas son las tres cosas que hay en la vida

Dicen que tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor e incluso hay quien lo resumía más y decía “salud y pesetas, y lo demás puñetas”

Yo se que antaño he soñado con cosas grandes como una casa grande, un yate, viajar alrededor del mundo y un largo etc.

Actualmente tengo una de esas tres cosas amor, pero me he dado cuenta que hay una cosa que se puede vivir sin ella como es el dinero y otra que es imposible vivir sin ella y falta que es la felicidad.

Paradójicamente la verdadera felicidad tiene que estar libre de esa nueva tiranía de ser feliz siempre, pues la tristeza a veces es necesaria para retomar la felicidad con mas fuerza.

Algunos añaden la paz, pero creo que la paz ya esta implícita en la felicidad.

Así que yo me quedo con tres cosas hay en la vida, salud, amor y felicidad y que me dejen de tonterías de que en un palacio se llora mejor.

domingo, 30 de enero de 2022

La esclavitud invisible

 

Recientemente se ha empezado a visibilizar la esclavitud de personas destinadas a la lacra de la explotación sexual.

Sin embargo, por desgracia la esclavitud humana tiene diversas formas y se esconde y enmascara de mil maneras que hace que permanezcamos insensible a este fenómeno que nos reporta algún que beneficio malentendido como compras de productos a precios bajos.

Sin embargo, yendo a las puertas de nuestros hogares hay una esclavitud que a pesar de actuar a la luz del día y toparnos con ella a diario no vemos. Hablo de esa gente rumana de las puertas de los supermercados y otros comercios que pide y que son traídos aquí para mendigar y son explotados por mafias.

Recuerdo el caso de la santanderina calle Burgos de Santander donde un minusválido sin piernas decía durante horas. “Por favor ayúdenme”. Persona que por el largo tiempo que permanecía en el suelo sin posibilidad de moverse más de uno espéculo con la posibilidad de que usara pañales.

¿Por qué a este tipo de personas no se les tiene en cuenta y se persigue esta infame practica de explotación humana?

¿Acaso volvemos al tema de que los derechos humanos valen más o menos según la etnia a la que pertenece la persona que precisa de ellos?

 

sábado, 25 de diciembre de 2021

Aplaudiendo a los idiotas

Aplaudamos

Recuerdo como hace décadas ante la avalancha de mirones textiles (textiles es como les llaman los nudistas a los que usan bañador) en las playas nudistas, estos eran invitados a abandonar la playa mediante aplausos del resto de los bañistas.

Esta misma mañana he visto como una persona entraba desprovista de mascarilla a una cafetería y ante las recriminaciones de clientes y gente trabajadora del local actuaba con suma prepotencia a pesar que hubo alguna mala palabra de por medio que afortunadamente no acabo en pelea.

Creo que con esa gente es inútil dar argumento alguno y lo mejor es ya que están orgullosos de su estupidez aplaudirles. Una forma eficaz y pacífica de hacer frente a la estupidez pues al fin y al cabo esas personas están orgullosas de su actitud y por ello merecen ser aplaudidas.

Por eso se debería aplaudirles en vez de recriminarles.