NO ME PEGABA, PERO...
No me pegaba, pero podía dejar de
hablarme e ignorarme durante días, incluso meses (Ley de hielo)
No me pegaba, pero cuando estaba en
casa siempre permanecía en otra habitación, metido en la computadora o viendo
la televisión. (Hombro frío)
No me pegaba, pero un día podía ser
atento, cariñoso y estar presente y al otro distante, frío y agresivo (Refuerzo
intermitente)
No me pegaba, pero era frío y
distante, física y emocionalmente. Llego a no tocarme durante meses (hombro
frío, devaluación, uso del sexo como castigo)
No me pegaba,
pero
me ilusionaba con promesas que nunca cumplía (Falsificación de futuro).
No me pegaba, pero invalidaba mis
emociones y mi percepción de las cosas. Decía que exageraba o imaginaba cosas
(Gaslighting).
No me pegaba, pero le hablaba mal de
mí a la gente y a nuestros hijos. Les decía que estaba loca, que vivía en las
nubes, que no lo atendía, que era egoísta y fría (Campaña de difamación y
victimización).
No me pegaba, pero se enojaba cada vez
que me enfermaba. Me hacía sentir que yo daba problemas. Un día me operaron, no
quiso acompañarme al hospital. Una amiga tuvo que hacerlo (Devaluación,
ausencia de empatía, hombro frío, omisión de cuidados).
No me pegaba, pero me responsabilizaba
por cosas que estaban fuera de mi control. Un día se rompió una tubería, se
enojó muchísimo y me culpó. Me hizo ir de madrugada, sola, a buscar un
fontanero (Control coercitivo, control por ira, utilitarismo).
No me pegaba, pero era mezquino con el
dinero. Siempre decía que no tenía y yo terminaba haciéndome cargo de la
mayoría de los gastos de la casa (Parasitismo).
No me pegaba, pero me dejaba sola en
momentos complicados y difíciles como duelos y enfermedades (Ausencia de
empatía, devaluación, hombro frío).
No me pegaba, pero nunca me concedió
un día especial. Fue omiso en aniversarios y fechas relevantes. Hubo un
cumpleaños en el que me ignoró deliberadamente todo el día (Boicot de fechas
especiales y devaluación).
No me pegaba, pero dañaba mis objetos
personales o maltrataba a mis mascotas y a mis seres queridos (Violencia
coercitiva por interpósita persona, por extensión o violencia vicaria).
No me pegaba, pero nunca admitía
responsabilidad alguna en lo que hacía y siempre terminaba haciéndome sentir
culpable y hasta pidiéndole perdón (Transferencia de culpa, ausencia de
remordimiento).
No me pegaba, pero me dejaba todas las
responsabilidades de la casa y la familia porque él siempre “estaba muy ocupado
trabajando” (Parasitismo, utilitarismo).
No me pegaba, pero todo el tiempo
estaba de mal humor (Control coercitivo).
No me pegaba, pero se enfadaba y me
regañaba constantemente cuando yo conducía el auto. Y cuando él lo hacía, para
llevarme a algún lugar, iba enojado por el tráfico, peleando y haciéndome
sentir que causaba problemas. A veces conducía a toda velocidad haciéndome
sentir miedo (Devaluación, control coercitivo, ira).
No me pegaba, pero nunca me decía un
halago. En cambio, se la pasaba hablando de lo bonitas, capaces o inteligentes
que eran otras mujeres (Triangulación).
No me pegaba, pero podía lastimarme
con sus actitudes, dejándome llorar toda la noche mientras me ignoraba y dormía
plácidamente (Falta de empatía, crueldad).
No me pegaba, pero cuando íbamos a
algún lugar, aceleraba el paso para dejarme atrás muchos metros o incluso
perderse, para luego enojarse conmigo “por ser lenta” (Hombro frío,
devaluación).
No me pegaba, pero me amenazaba con
irse cada vez que no hacía algo que él quería, y me decía que nadie más iba a
quererme y terminaría sola (Control coercitivo).
No me pegaba, pero me hacía sentir
tonta, torpe e insuficiente y me comparaba con otras mujeres (Devaluación por
comparación).
No me pegaba, pero controlaba mi
tiempo, mis actividades, mis amistades, mi dinero (Control).
No me pegaba, pero me hacía esperar
horas o días para hablar de algo importante para mí o para hacer algo que
necesitaba, llenándome de ansiedad (Retardo táctico).
No me pegaba, pero en sus redes
sociales se manejaba como un hombre sin compromiso. Nunca subía una foto
conmigo, pero sí con otras mujeres (Devaluación, triangulación).
No me pegaba, pero me me era infiel
(Triangulación).
No me pegaba, pero me llevaba al
límite con sus actitudes o indiferencia para hacerme explotar y luego acusarme
de loca e inestable y quedar mal ante los demás (Abuso reactivo).
No me pegaba, pero tengo trauma,
complejo, disociación, ansiedad, depresión, anhedonia, fobia social, ideación
suicida, híper reactividad, híper sensibilidad, trastornos del sueño,
desórdenes alimenticios, autolesiones, híper vigilancia, fibromialgia, exceso
de cortisol, presión alta, migrañas...
No me pegaba, pero me dejó aislada,
sin red de apoyo, dependiente económicamente, totalmente desempoderada, con
litigios legales, y estigmatizada socialmente.
No me pegaba, pero me quitó a mis
hijos y los puso en mi contra.
Hoy, que logré alejarme, tampoco me
pega, pero me acosa en redes sociales, me difama públicamente, ejerce control
económico y patrimonial, me amenaza y me tiene judicializada. Y como no me
pegó, nadie puede ver mis heridas que son tan profundas que atraviesan mi pecho
hasta el alma.
Nadie me cree y dicen que exagero o invento. Y como no me pegó,
para los jueces no hay delito y no puedo obtener justicia.
NO ME PEGABA, PERO…