Pensamientos y pesares

En este blog, daré cabida a pensamientos personales sobre diferentes temas sin mas pretensión que dar vía libre a mis pensamientos y sentimientos.
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sábado, 28 de junio de 2025

La cara de Almeida

 

Somos herederos de lo que vemos
Quienes me conocen saben que soy de izquierdas, aun así, me gusta tener un mínimo código ético con mis adversarios ideológicos.

Dicho esto, voy a nombrar a uno de esos adversarios que me caen antipáticos como es el alcalde de Madrid Almeida. Sobre su cara se han hecho muchos chistes, siendo conocido como el “carapolla”.

Yo jamás voy a usar ese apelativo a pesar de mi antipatía por este personaje público, pues usar cualquier apodo o mote referido a algún aspecto físico de las personas es normalizar que en la sociedad haya montones de personas en buen numero menores que sufren un acoso brutal por haber aprendido que las diferencias pueden ser objeto de burla. Lo triste es que todo el mundo tiene algo para ser criticado, (alopecia, obesidad, extrema delgadez, miopía, minusvalías, color de pelo, forma de vestir, poder económico…) y normalizar el insulto es normalizar el odio.

Yo acepto que a una persona se le cuestione por sus actos, pero jamás, jamás por su aspecto. 

He citado a Almeida, pero todo el mundo conoce casos de personas conocidas y menos conocidas que son martirizadas por algún aspecto de físico.




domingo, 26 de noviembre de 2023

Enrique Casas Gaspar, un autor olvidado

 Hace como un mes, buscando en internet me encontré un artículo donde citaba como fuente a Enrique Casas Gaspar. No tenia ni idea de quien era. Buceando un poco más en la red vi que había bastantes libros de el de segunda mano, pero ningún enlace me llevaba a saber nada de su vida a pesar de haber sido prologado e incluso elogiado en su obra “Costumbres españoles de nacimiento, noviazgo, casamiento y muerte” por el mismísimo Julio Caro Baroja.

Solo pude encontrar como reseña destacable, si se puede llamar así a la citación de su nombre y una única obra, un artículo de “El Español” donde el escritor Jesús Ferrero hablando de su novela “La noche se llama Olalla” cita como tesoro bibliográfico “La covada y el origen del totemismo”

https://www.elespanol.com/el-cultural/letras/20131129/covada-origen-totemismo/3250055_0.html 

Como me siguió picando la curiosidad, entre en la página de la “Biblioteca Nacional de España” y vi que tenía 13 obras tratando sobre etnografía, medicina y contabilidad, pero ninguna reseña a su persona.

https://datos.bne.es/persona/XX857653.html 

El único consuelo que podemos tener es que en 1989 se reedito su obra "El origen del pudor, mas bien movidos por un cierto morbo en su título que por un interés etnográfico o antropológico.

Una vez mas cae un injusto velo de silencio sobre quien tanto aporto.

 

sábado, 25 de diciembre de 2021

Aplaudiendo a los idiotas

Aplaudamos

Recuerdo como hace décadas ante la avalancha de mirones textiles (textiles es como les llaman los nudistas a los que usan bañador) en las playas nudistas, estos eran invitados a abandonar la playa mediante aplausos del resto de los bañistas.

Esta misma mañana he visto como una persona entraba desprovista de mascarilla a una cafetería y ante las recriminaciones de clientes y gente trabajadora del local actuaba con suma prepotencia a pesar que hubo alguna mala palabra de por medio que afortunadamente no acabo en pelea.

Creo que con esa gente es inútil dar argumento alguno y lo mejor es ya que están orgullosos de su estupidez aplaudirles. Una forma eficaz y pacífica de hacer frente a la estupidez pues al fin y al cabo esas personas están orgullosas de su actitud y por ello merecen ser aplaudidas.

Por eso se debería aplaudirles en vez de recriminarles.

domingo, 15 de agosto de 2021

De envidiosos y presumidos


Uno de los males que agitan este mundo es la envidia y en este caso no me voy a referir a la envidia ante la felicidad de otros, éxitos u otros bienes intangibles sino a la envidia material como puede ser hacia un coche o unas prendas de vestir por citar dos ejemplos comunes. La envidia es un mal sentimiento que hace sentirse inferior a otro. Sin embargo, se juzga al envidioso y se excluye al presumido cuyo cometido en la vida es tratar de mostrar su poderío tratando de ser envidiado. Nadie parece advertir que una personalidad y otra sufren del mismo mal que es inseguridad en sí mismo y el que necesita ser envidiado es el primero que envidia cuando algo que desea se escapa de su alcance.

viernes, 9 de julio de 2021

El derecho al delirio

El otro día vi de nuevo uno de los videos que más me gustan de Eduardo Galeano.

Seria capaz de verlo una y otra vez.

Aquí dejo este maravilloso mensaje.

El texto dice lo siguiente:

¿Qué tal si deliramos por un ratito? ¿Qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible?

El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;

En las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;

La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por el ordenador, ni será comprada por el supermercado, ni será tampoco mirada por el televisor;

El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia y será tratado como la plancha o el lavarropas;

Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;

En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;

Nadie vivirá para trabajar pero todos trabajarán para vivir;

Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;

Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;

Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;

Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;

La solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;

La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;

La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;

Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;

Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;

Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;

La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla y la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;

La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;

En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;

La Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;

La Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;

Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;

Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados porque ellos se desesperaron de tanto esperar y ellos se perdieron por tanto buscar;

Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de belleza y voluntad de justicia, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;

Seremos imperfectos porque la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo, en este mundo chambón y jodido, seremos capaces de vivir cada como si fuera el primero y, cada noche como si fuera la última.