Pensamientos y pesares

En este blog, daré cabida a pensamientos personales sobre diferentes temas sin mas pretensión que dar vía libre a mis pensamientos y sentimientos.
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miércoles, 30 de julio de 2025

Yo no soy racista (dicen)

Todas las razas, todos los pueblos, todas las personas
Alucino con la justificación de ciertos cierta parte de la sociedad de justificar su no racismo para en cierta manera los actos vandálicos de Torre Pacheco y otras barbaries de similar pelaje.

Solo hay una parte de su enorme discurso que me vale. “Los que vengan a trabajar bienvenidos, quienes vuelvan a delinquir sobran”. Bueno, en esta situación yo me quedo con quienes vengan de forma pacífica y respetuosa vengan a trabajar o no, bienvenidos todos, quienes delincan sean de aquí o de allá sobran todos sin excepción.

Ellos quieren hacernos creer como si seriamos tontos, que no tienen nada contra los inmigrantes, solo contra los delincuentes y basándome en el texto anterior que quienes vienen a trabajar son bienvenidos. Vamos a ver, en Torre Pacheco, al igual que en otros lugares, no fueron a por unos delincuentes en concreto, sino por cualquier extranjero de los que “no molan” es decir básicamente magrebíes. A ellos les dio igual que trabajaran o no, contradiciéndose, y eso se demuestra en el asalto al kebab cuyas imágenes no dejan lugar a dudas de que tipo de cafres se paseaban por el pueblo.

Otro cierto argumento sin demasiadas luces es “los chinos son respetados” ¿Seguro?, el que asesinaron en Cantabria también, o las imágenes de aquel chino al que le agredieron en su negocio ¿Forman parte de este “respeto”? Por otra parte ¿Dejo de ser racista si ataco solo a magrebíes y negros y respeto a los chinos?

No me vengan con cuentos, por desgracia conozco bien a esa morralla porque me crie bajo buena parte de su ideología. Se guían por el odio y se aprovechan al igual que Hitler hiciera con la radio, en este caso lo hacen con las redes sociales, controladas por la extrema derecha, donde jóvenes sin demasiada información ni formación creen esas barbaridades.

A mi que no me vendan la moto, porque no cuela.

Yo seguiré diferenciando entre buenas y malas personas sin importarme nada más y los racistas no están en el primer grupo.

viernes, 3 de marzo de 2023

Aquellas viejas tiendas de barrio

 


Recuerdo que en mis años de pantalón corto que la compra era diaria. Todos los días había que ir con una bolsa y pasarse por esas tiendas de mostrador donde un tendero o tendera te atendía cogiendo los productos de una enorme estantería y coger poco más que lo del día.

Los supermercados eran algo escaso que solo algunos privilegiados podían acudir por distancia y escasez de coches pues me crie en esa sociedad donde que un hombre haría compras era una “rara avis” y pocas mujeres tenían carnet de conducir así que se acudía muy ocasionalmente con un carrito y usando a los niños como colaboradores en el acarreo de compras.

La compra tenia su ritual. En primer lugar, se dirigía al cliente (generalmente niños) o clienta por el nombre.  Mientras se despachaba tenían lugar tertulias que en muchos casos tenían que ver con el factor humano de enfermedades, desgracias y fallecimientos. Otras veces eran más amenas con chistes, comentarios de programas televisivos o comentarios sobre alguna noticia trascendente.

Sin embargo todos nos pasamos por alto que esas tiendas de tertulia y cuentas hechas en el borde de un papel de estraza utilizado para envolver algún producto era un lugar donde se hacia “barrio”. Había un punto de reunión donde la vecindad tenían nombre y vida y por ello en muchos casos había un sentimiento de unión que hacia que ante un problema siempre hubiera quien echara una mano.

Hoy en día motivados por un modo de vida más precario y frenético compramos en supermercados donde la rapidez en la compra y el precio prima sobre todo y quienes nos rodean son `personas que son perfectas desconocidas. Tras esta compra en el mejor de los casos no tienes nombre solo un número de tarjeta de fidelización.

Buena parte de nuestra vida como sociedad muere en compras de supermercado y las tiendas de barrio, salvo quizás alguna panadería, frutería, pescadería,  carnicería o similar han perdido ese “hacer barrio”.

 

sábado, 6 de agosto de 2022

La solidaridad anónima en seguridad social

 


Ayer estando en la consulta del fisioterapeuta de la seguridad social escucho la conversación de que en el hospital de la capital se está poniendo entre el personal un bote para comprar aparatos y materiales necesarios para atender de forma efectiva a los pacientes criticando a su vez que había centros de salud que carecían de cosas tan básicas según ellos como un espejo.

¿Alguien entiende que la sanidad dependa de la solidaridad y no de un suministro adecuado de recursos?

 

jueves, 2 de abril de 2020

La política y el virus

Uno de los numerosos memes sobre el coronavirus
En esto del coronavirus hay varias cosas que me sorprenden, pero una es la polemización de la pandemia y el uso tan asqueroso que se está haciendo de ella. Izquierda y derecha acusándose mutuamente de los resultados de esta pandemia, a unos por la mala gestión y a los otros por los recortes previos acusándose de los muertos mutuamente importando solo el drama humano que supone una pandemia para hacerse daño. Pero a nivel de vecinos no andamos mejor, en la nueva guerra entre vigilantes de balcón y gente que sale a la calle sin necesidad también hay acusaciones y dependiendo del color político que hacen las críticas, especialmente a los ventaneros unos les llaman fachas y otros estalinistas, mientras que a los de la calle suelen ser más acusados de rojos a pesar de que el mismo día de que se decretara la cuarentena, horas antes había escuchado a uno que no la iba a hacer porque no iba a hacer caso al comunista de Sánchez.

Yo reconozco en esto no soy imparcial pero mi juicio no es político y acuso a los de las ventanas y a los que salen a la calle por vicio simple y llanamente de gilipollas, aunque reconozco que siendo lo bobos que somos como sociedad, si no hubiera habido una campaña contra esos terroristas del virus, ahora estaríamos peor. Ya vimos como con el estado de alarma en marcha montones de mentecatos cogieron sus coches o publicaban trucos en internet para salir a la calle “sin problemas” llegándose a tonterías como pasear una gallina o disfrazarse de perro. El problema es que ahora nos centramos en los gilipollas de las ventanas que al menos fueron útiles en su momento y nos olvidamos de los gilipollas que salen por vicio que siempre fueron un peligro.