Pensamientos y pesares

En este blog, daré cabida a pensamientos personales sobre diferentes temas sin mas pretensión que dar vía libre a mis pensamientos y sentimientos.
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miércoles, 10 de junio de 2026

Cuando la pobreza da risa

 

Hace unas semanas en un supermercado vi a una persona haciendo una modesta compra. Tras ella un grupo de jóvenes se reían sin ningún disimulo de esa persona que ignoraba las risas de esos jóvenes. El motivo era unos pantalones exageradamente grandes que vestía.

Todos los datos me hacían ver que era una persona necesitada pues su compra era muy modesta consistente en un panecillo, un bote de lentejas cocinadas y una bandeja de embutido.

Su ropa o más bien harapos consistía en unas zapatillas desvencijadas, el pantalón ya nombrado y un jersey de lana muy viejo, acompañado como todo lujo con una visera, quizás para ocultar su mirada.

Ellos se reían, yo en silencio maldecía mi cobardía envuelta en pena.

domingo, 8 de marzo de 2026

Tolerancia, aceptación e integración

Recuerdo en los lejanos años 80 como en películas y música el machismo estaba omnipresente e incluso había humoristas como Arévalo que convirtieron el ser gangoso y homosexual en objeto cómico.

Afortunadamente todo comenzó a cambiar y poco a poco aquello que hasta entonces se consideraba “normal” de golpe y porrazo nos dimos cuenta que no lo era.

Como seres humanos que somos no pudimos cambiar nuestros sentimientos heredados de la sociedad de entonces, pero aceptamos que no estábamos en lo correcto. 

Al principio fue una especie de “apartheid” del “diferente”, es decir se le aceptaba, pero a cierta distancia.  Pero ese fue solo el comienzo, luego empezó a darse un paso más, nos empezamos a comunicar con ellos y les empezamos a ver como lo que son que no es otra cosa que iguales, pero aun quedaba el estigma de guardar distancia y que no se me vea a solas con ellos, luego salvo algún sector carca dimos un importante paso que fue integrarlos y formar parte de nuestro día a día. Hoy no hay problema quedar con un gangoso, un homosexual o un tartamudo como nunca debió haberlo.

¿Creéis que eso no podría extrapolarse a términos como la islamofobia o la xenofobia?, yo que he trabajado con extranjeros y musulmanes veo que hay un prejuicio absurdo y que nada tiene que ver

Parece me olvido del tema machismo que he citado lo primero, y lo he hecho un poco adrede y no, lo he distanciado pues si bien la relación hombre-mujer empezó a cambiar para bien, y nunca hubo ese “apartheid” social ya citado no es menos cierto que la sumisión de la mujer al hombre empezó a cambiar y reducirse, pero actualmente por desgracia, la cosa cambia y hay quien incluso se enorgullece de declararse machista.

Yo reconozco que quienes venimos de esa generación somo “convencidos” pero no “nacidos” y por ello de forma inconsciente aun atesoramos de forma inconsciente errores de aquellos tiempos.

¿Qué demonios está pasando para qué en quienes nos han acompañado desde el inicio de los tiempos se empiece un retroceso en los lentos avances que ha habido?

martes, 13 de enero de 2026

Navidades tristes

Aprendiendo a guarecerse de la navidad

Como saben quienes me conocen, no soy devoto de la navidad. Cierto es que no me afectan a mi estado de ánimo y mi ánimo se mantiene igual que cualquier otra fecha del año. Sin embargo, hay mucha gente a la que le supone una tortura.

No sé si será percepción mía, pero me parece que cada vez los comercios se engalanan menos, y la música navideña ya no esta tan presente.

A pesar de todo veo que a mucha gente le afecta de sobremanera. Escuche no hace mucho en la radio que al 65% de la población le afecta significativamente las navidades provocándoles estrés y ansiedad.

A modo de anécdota, al salir de un supermercado había un grupo de trabajadores descansando y comentaban lo hartos que estaban de los villancicos y que había quien tenía la baja por depresión. Yo de trabajar en esas condiciones, estaría en ese caso.

Por citar algo positivo, quiero decir que prefiero los villancicos al reguetón. Reconozco no haber entrado en algún sitio por sonar esa música que tortura mis oídos.

jueves, 25 de diciembre de 2025

Lo que aprendí de la cultura vasca


Soy un enamorado de la cultura vasca y dentro de mis modestas posibilidades he procurado aprender todo lo posible de ella. Sin embargo, lo más importante que he aprendido, no ha sido el amar a la cultura vasca, sino a respetar a todas las demás culturas. Por ello mi biblioteca tiene muchos libros de cultura vasca, pero muchos más de otras culturas que los conservo con igual cariño.

Resumo con una frase que llevo muchos años diciéndola, quien realmente ama a su cultura, respeta a la de los demás.

martes, 4 de noviembre de 2025

Integración

Uno de los muchos disparates
 
Una de las acusaciones que se hacen a la gente llegada de otros países es la de decir “han de integrarse” cosa con lo que estoy de acuerdo. Creo que todo el mundo debería integrarse, pero solo nos referimos muy especialmente a los que llegan especialmente de África y América.

Creo que la integración es un deber moral de todo el mundo que se desplaza, pero considero inaceptable que solo nos refiramos al que viene y no goza de un estatus. No es lo mismo llegar con enormes penurias que ser el último fichaje de un equipo de futbol o simplemente ser un jubilado británico o alemán que monta su colonia en ciertos lugares turísticos y no necesita renunciar a su lengua ni cultura pues en vez de adaptarse al lugar busca que el lugar se adapte a él.

Eso que acabo de decir no es exclusivo de británicos y alemanes pues he conocido gente que durante el franquismo emigro a diversos países europeos y volvieron y orgullosos de no haber aprendido el idioma y alguno incluso en sus últimos años de vida critico con dureza a quienes “no se integran”.

Pero eso no es todo, conozco gente que a emigrado a otros lugares como Madrid, Cataluña o Euskadi que no saben absolutamente nada de la tierra donde pisan. Ellos entienden que no se han de integrar porque “son españoles” faltando el respeto a la tierra de acogida.

Un ejemplo de ida y vuelta como vasco afincado en Cantabria es el sangrante caso de vascos afincados en Cantabria que desconocen todo absolutamente, todo de Cantabria llegando en algún caso a adaptar el municipio a su cultura como es el caso de Castro Urdiales siendo en algún caso puro postureo pues en Euskadi no ejercen de ser tan vascos como lo demuestran en Cantabria. Conozco a alguno que le he dejado en ridículo al ir de vasco “vascoparlante” ante los lugareños y recular cuando le he dicho cuatro frases en euskera.

En Euskadi pasa tres cuartos de lo mismo, conozco pueblos donde es más fácil escuchar hablar gallego que euskera y gente que tiene un desconocimiento total y absoluto de la cultura vasca.

Pero yendo más allá de estos actos conozco gente que no esta integrado ni en la tierra que los vio nacer a pesar de ser descendientes de gente del lugar. En Cantabria por ejemplo hay más gente que viste de andaluza en las infumables pseudoferias de abril (me refiero a esas ferias echas con fines económicos cutrepatrioteros, las andaluzas gozan de mi respeto) que con trajes populares de Cantabria, que prefieren a Santa Claus que a las Anjanas (personaje mitológico de Cantabria del que Manuel Llano recoge entre otras funciones su labor de traer regalos) o los reyes magos, incluso los ayuntamientos que se prestan a esta farsa, sin olvidarme de los “jalogüines” y fiestas de graduación “made in USA”.

Hasta en el futbol hay un infantilismo de ser todos del Madrid o del Barcelona porque ganan, con lo bonito que sería que todo el mundo que le guste el futbol apoyara a su equipo local y que los partidos se disfruten con deportividad y no haciendo el cafre.

¿En serio que son los extranjeros pobres son los únicos que han de integrarse cuando aquí muchos son de un lugar solo porque lo dice un DNI y no por su actitud ante la cultura de la tierra que los vio nacer y crecer? Por mucho que lo diga un DNI, muchos son extranjeros en su propia tierra pues su actitud ante la cultura local es la misma que la de algunos a los que se les acusa de no integrarse.

Yo soy vasco y vasquista, amo con locura la cultura de mi tierra pero soy consciente de donde vivo y por ello, jamás me representaran esos vascos que están asentados en Euskadi y que se desentienden de la tierra en la que pisan e incluso, voy a ser muy osado y algunos me tacharán de prepotente, creo que merezco más respeto por vivir en Cantabria que mucha gente nacida aquí y se han desentendido totalmente de su cultura que es lo que realmente le da la condición de gente cántabra y no un documento administrativo llamado DNI.
 
Por cierto, integrarse no significa olvidar la cultura de la tierra que te vio nacer, yo no lo he hecho ni lo voy a hacer y siento orgullo de no solo no olvidar de la cultura de mi tierra, sino de aprender la cultura de la tierra que me acoge.
 
 

martes, 21 de octubre de 2025

El acoso de los adultos

La sociedad también es culpable

Ahora que lloramos la muerte de una niña por haber segado su vida por no soportar el acoso escolar al que era sometido y culpamos al centro que su culpa tiene y a sus mal llamados compañeros que también, veo como enseguida culpamos y con razón a esos mocosos que llevan a estas situaciones desagradables, pero no a la sociedad que sirve de ejemplo.

Vuelvo a un ejemplo muy sonado, el “caso Lalachus”, tras su aparición en las campanadas de fin de año, algunos creyéndose ofendidos arremetieron contra ella, pero no arremetieron sobre su actuación sino sobre condición de mujer y su sobrepeso, demostrando que sociedad basura tenemos.

¿Alguien piensa que los menores que hayan visto esta reacción tan cavernícola no lo van a normalizar?

La sociedad también educa y esto maleduca.

Esta gente es tan responsable de lo que puedan sufrir muchos menores como sus acosadores directos.

Vuela alto Sandra 

martes, 12 de agosto de 2025

Siempre hay cosas más importantes

Toda cosa es importante
Cuando se dice de realizar algo útil pero que por algún motivo molesta a alguien se recurre al “hay cosas más importantes” y puede que se tenga razón, pero esas cosas “menos importantes” también son necesarias. Lo que tengo comprobado es que quienes esgrimen esa frase, tan desgastada por el uso, no es que se preocupen por cosas “más importantes” es que como ya he dicho, le molesta que nos preocupemos por cosas “menos importantes”.

Como dice la frase:

“Las pequeñas cosas son las responsables de los grandes cambios”

lunes, 11 de agosto de 2025

Extranjeros que nos imponen sus costumbres (No es lo que parece)

Hacer turismo no es viajar
El otro día yendo por el pueblo vi como gente extranjera recién llegada nos impone sus costumbres. Vi restaurantes con sus menús en sus lenguas nativas y también comercios con lenguas extranjeras. Lo único malo es que esos extranjeros se les llama turista y sus costumbres las aceptamos de muy buen grado, aunque pongamos todo tipo de comercios con nombres ingleses y todo tipo de cartelería en lengua británica.

Esta muy, pero que muy bien saber inglés y se debe estar orgulloso de saberlo, pero mucho mejor esta saber cuándo usarla. Si ellos traen su presencia, ¿Qué menos que ofrecerle nuestra esencia y no convertir esto en una cutre copia de sus modus vivendi? ¿De qué sirve ir a un lugar y no haber visto nada de lo genuino del sitio y si un acomodamiento al lugar de procedencia?

Cuando me preguntan por la diferencia entre viajero y turista, siempre digo, que el viajero se adapta al lugar y el turista busca que el lugar se adapte a él.

Conmigo que no cuenten para esas bufonadas.  

miércoles, 30 de julio de 2025

Yo no soy racista (dicen)

Todas las razas, todos los pueblos, todas las personas
Alucino con la justificación de ciertos cierta parte de la sociedad de justificar su no racismo para en cierta manera los actos vandálicos de Torre Pacheco y otras barbaries de similar pelaje.

Solo hay una parte de su enorme discurso que me vale. “Los que vengan a trabajar bienvenidos, quienes vuelvan a delinquir sobran”. Bueno, en esta situación yo me quedo con quienes vengan de forma pacífica y respetuosa vengan a trabajar o no, bienvenidos todos, quienes delincan sean de aquí o de allá sobran todos sin excepción.

Ellos quieren hacernos creer como si seriamos tontos, que no tienen nada contra los inmigrantes, solo contra los delincuentes y basándome en el texto anterior que quienes vienen a trabajar son bienvenidos. Vamos a ver, en Torre Pacheco, al igual que en otros lugares, no fueron a por unos delincuentes en concreto, sino por cualquier extranjero de los que “no molan” es decir básicamente magrebíes. A ellos les dio igual que trabajaran o no, contradiciéndose, y eso se demuestra en el asalto al kebab cuyas imágenes no dejan lugar a dudas de que tipo de cafres se paseaban por el pueblo.

Otro cierto argumento sin demasiadas luces es “los chinos son respetados” ¿Seguro?, el que asesinaron en Cantabria también, o las imágenes de aquel chino al que le agredieron en su negocio ¿Forman parte de este “respeto”? Por otra parte ¿Dejo de ser racista si ataco solo a magrebíes y negros y respeto a los chinos?

No me vengan con cuentos, por desgracia conozco bien a esa morralla porque me crie bajo buena parte de su ideología. Se guían por el odio y se aprovechan al igual que Hitler hiciera con la radio, en este caso lo hacen con las redes sociales, controladas por la extrema derecha, donde jóvenes sin demasiada información ni formación creen esas barbaridades.

A mi que no me vendan la moto, porque no cuela.

Yo seguiré diferenciando entre buenas y malas personas sin importarme nada más y los racistas no están en el primer grupo.

sábado, 28 de junio de 2025

La cara de Almeida

 

Somos herederos de lo que vemos
Quienes me conocen saben que soy de izquierdas, aun así, me gusta tener un mínimo código ético con mis adversarios ideológicos.

Dicho esto, voy a nombrar a uno de esos adversarios que me caen antipáticos como es el alcalde de Madrid Almeida. Sobre su cara se han hecho muchos chistes, siendo conocido como el “carapolla”.

Yo jamás voy a usar ese apelativo a pesar de mi antipatía por este personaje público, pues usar cualquier apodo o mote referido a algún aspecto físico de las personas es normalizar que en la sociedad haya montones de personas en buen numero menores que sufren un acoso brutal por haber aprendido que las diferencias pueden ser objeto de burla. Lo triste es que todo el mundo tiene algo para ser criticado, (alopecia, obesidad, extrema delgadez, miopía, minusvalías, color de pelo, forma de vestir, poder económico…) y normalizar el insulto es normalizar el odio.

Yo acepto que a una persona se le cuestione por sus actos, pero jamás, jamás por su aspecto. 

He citado a Almeida, pero todo el mundo conoce casos de personas conocidas y menos conocidas que son martirizadas por algún aspecto de físico.