Pensamientos y pesares

En este blog, daré cabida a pensamientos personales sobre diferentes temas sin mas pretensión que dar vía libre a mis pensamientos y sentimientos.
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martes, 12 de octubre de 2021

El miedo y la infancia

Uno de mís libros favoritos

Ahora que se acerca eso mal llamado “halloween” y que para mi es “noche de ánimas” o “noche de difuntos” echo mano de la nostalgia y recuerdo en esos lejanos comienzos y mediados de los 80 cuando en mis últimos años de infancia y comienzo de la adolescencia el miedo formaba parte de las tertulias entre amigos donde la fantasía y las leyendas urbanas corrían de boca en boca aderezados con lo expuesto en el fin de semana por el Doctor Jiménez del Oso. No faltaba nunca un corrillo especialmente tras comer en el comedor escolar donde hablábamos de esos temas y mucho menos cuando los días de frio nos refugiábamos en el portal de la casa cural de la iglesia parroquial cuyo desangelado aspecto se prestaba muy bien para contar ese tipo de historias.

El máximo disfrute venia en esas excursiones nocturnas al contiguo monte en la que teníamos una infantil cabaña hecha con ramajes y helechos. En esas excursiones entre tragos de Coca-Cola y clandestinos cigarros a la luz de las linternas y/o velas el relato cobraba especial sabor.

El entorno sonoro del monte excitaba nuestra imaginación haciendo que cualquier sonido fácilmente explicable fuera motivo de miedo.

Hoy en día la nostalgia me lleva a rememorar esos momentos y me refugio en el consuelo de leer libros en el mejor de los casos o relatos de internet en el peor de los casos, pero sigo sintiéndome como aquel niño/adolescente que se conmovía con aquellos relatos.

 

viernes, 22 de marzo de 2019

Los “lolitos”

Cartel de la película

Reconozco que Maribel Verdú ha sido uno de mis amores platónicos y por ello suelo estar al tanto de sus películas. En esta última “El doble más quince” narra la historia de una relación de una mujer madura y un adolescente cosa que ha indignado a la crítica y ha sido calificada la historia de “poco creíble” pues se considera que las mujeres no tienen “lolitos”.  Sin embargo, haciendo memoria recuerdo a mediados de los años 80 del siglo pasado, compañeros de clase de 16 y 17 años, es decir menores en todo caso, comentaban sin reparos como iban a un bingo a sacar dinero a las mujeres maduras a cambio de “hacerles compañía” y no era raro escuchar “Esto es un chollo que te pagan por follar”.
Que cada cual saque sus conclusiones.

viernes, 8 de julio de 2016

Un pequeño pero bonito gesto, posiblemente de un menor

Hoy ha sido un día “raro” mejor dicho una mañana rara donde he tenido montones de experiencias de esas de las que merecen la pena guardar en la memoria. Podría escribir todas en este blog pero de momento voy a empezar por la que considero la más sencilla de todas y puede que en días sucesivos u hoy pero más tarde cuente alguna mas.

Esta mañana mientras caminaba junto a una barandilla mil veces garabateada con grafitis de todo tipo repare en uno “corregido”. Me ha llamado la atención pues he querido pensar que por la forma de corregir el grafiti para darle un sentido nuevo y diferente es cosa de un adolescente debido a los materiales usados. Un papel, cello y una pintura de cera.  Ojalá no me equivoque y sea un adolescente o alguien más joven aun quien ha hecho este apaño convirtiendo una frase racista en algo mejor.

Mejor que “Fuera Inmigrantes” siempre será “Fuera Ignorantes”

domingo, 29 de mayo de 2016

Enganchado a una serie

Personajes de la serie Merlí
Reconozco no ver la televisión, me aburre sobremanera, también es cierto que soy de “gustos extraños”.  No suelo disfrutar con los programas que disfrutan la mayoría de la gente que me relaciono. Ni deportes ni series tipo “Juego de tronos” o cualquiera que incluya violencia me dicen nada.

Quizás sea de esos “jodidos intelectuales” aunque cada día trate de serlo menos y tratar de disfrutar con cosas más sencillas. 

Siempre dejo un resquicio a alguna serie sin preocuparme de lo telebasura o genialidad que puede ser.

Una de ellas es “Allí abajo” más que nada por eso de “La morriña” en mi caso pues a pesar de lo mala que es al entender  de algunos e incluso “patriótica” al entender de otros,  me encanta.

Sin embargo hay una serie que me ha encantado fuera de la morriña. Se trata de Merlí. Una serie estudiantil donde se dicen montones de frases dignas de ser escritas en letras doradas.  No sé si todo ese batiburrillo de grandes frases o quizás el que mi vida escolar no fue muy buena y no recuerdo haber tenido un profesor tipo “La legua de las mariposas” hace que sienta siempre una especial predilección por todo tipo de series y películas basadas en la docencia añorando lo que no tuve.

Merlí ha sido un soplo de aire fresco por estar actualizado a un momento actual y por hacerme descubrir que entre ese montón de series que se emiten en televisión hay alguna cosa que merece la pena.

Desconozco si Merlí será una serie con muchos espectadores, o con pocos espectadores, si es algo que tendrá mucho o poco capítulos, si los “entendidos” alabaran o criticaran esta serie, a mi me gusta, y me hace mucho bien verla.


lunes, 25 de enero de 2016

Acoso escolar, la otra cara

Hay que poner remedio
Últimamente se habla mucho de acoso escolar tras un dramático suicidio. En este caso no quiero hablar del maltratado que creo que se ha dicho ya de todo pero si del maltratador.

Cuando somos niños, no somos conscientes de muchas cosas que vemos como “normales” o hacemos juicios de valor simples. El que un niño se vea sometido a esta presión a veces tiene que ver cosas tan absurdas como un apellido “especial”, que tenga alguna particularidad especial como unas orejas grandes, unos dientes salientes, llevar gafas, ser tartamudo…

Yo viví en una época difícil pues estas cosas eran “cosas de niños” y pensaban que no tenía ninguna importancia que a un niño o niña se le cantaran cosas como “gordito relleno con pan y veneno” algo que para nosotros puede hacernos sonreír pero para un niño es un autentico drama que puede venir acompañado de collejas y humillaciones varias.

Chivarse a un profesor era lo peor que podías hacer, pues, el profesor normalmente decía algo así como “a ver si os respetáis” y como mucho ponía un castigo mínimo y después a la salida era todo el mundo a por el chivato bajo el grito de “El chivato paga el pato”.

Sin embargo voy a decir algo que puede molestar pero creo que en este debate se nos olvida una víctima que nadie repara en ella. Se trata del maltratador. Muchas veces el maltratador es una víctima más y lo único que hace es trasladar el malestar que sufre en casa hace una víctima inocente. Recuerdo que muchos maltratadores (no todos) solían ser chavales que llevaban zapatillas rotas y sus ropas hacían notar que la economía no era muy boyante en su familia.  De alguno de ellos me entere que en su casa había graves problemas tipo alcohol, maltrato y otras calamidades. Está claro que no todos los niños que sufren esto son maltratadores, a veces son dobles victimas en casa y en la escuela y otras son víctimas y a la vez verdugos. Recuerdo una película que no recuerdo su titulo donde varios alumnos de un colegio cumplen un castigo y un chaval conflictivo confiesa a sus compañeros de castigo sus frustraciones por el trato de su padre hacia el.

En mi infancia recuerdo que en el colegio a ciertas edades venían médicos a hacernos pruebas de tuberculosis y hacernos exámenes médicos. Creo que de la misma forma que nos hacían estos exámenes médicos podrían hacer evaluaciones psicológicas de los alumnos y detectar problemas que puedan tener en casa. Si atendemos correctamente a la infancia seguro que estamos evitando más de un caso de maltrato en la infancia y en la edad adulta.

En ningún caso quiero defender a los niños maltratadores, sino evitar que haya niños maltratadores, y esto se convierte no solo en una garantía ante la infancia sino también en el futuro pues tanto quienes agreden como los agredidos pueden ser en su etapa adulta nuevos verdugos.

Mi solidaridad con todos los niños que sufren.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Canciones de una vida

 
Toda vida tiene su banda sonora


En estos últimos días del año en el que te pones nostálgico y intentas recordar una vida con alegrías y sin sabores, me doy cuenta de que muchas veces la música es el mejor método de plasmar no si momentos pero quizás si sentimientos pues al fin y al cabo eso es lo que hace que sea una cosa u otra.

Podría hacer una muy, pero que muy larga exposición de canciones que significan algo en mi vida. Pero voy a ser breve y solo mostrar unos retazos de canciones que son importantes aun sabiendo que me dejo muchísimas en el tintero. Como la vida a veces los sinsabores y las alegrías son muchas, es mejor unirlas en una música que represente esto.


  • El primero es la primera canción que tengo recuerdos
  • La segunda es un tema que me recuerda mi jardín de infancia, la ponía mucho una monja
  • La tercera  fue mítica en mi adolescencia
  • La cuarta es la primera canción que tengo recuerdo de mis primeras fiestas de barrio y la primera canción folk que recuerdo sin saber aun yo lo que era el folk.
  • La quinta es la canción que en su día me engancho a mi músico favorito aunque hoy no sea mi favorita
  • La sexta es la canción que me hizo empezar a amar la música vasca y por ende su cultura
  • La séptima es la canción romántica por excelencia que nos conocíamos todos los jóvenes de la época
  • La octava es una canción de mi época “rebelde”
  • La novena la melodía que me hizo gustar la música clásica
  • La décima una canción que me metió en una etapa “New age”
  • La undécima la canción que me convirtió en lo que soy ahora musicalmente, bueno mas que la canción el grupo    






domingo, 2 de agosto de 2015

Un recuerdo del pasado

Aunque parezca inverosímil para los que me conocéis de los albores del año 2.000 cuando empecé a trotar por los festivales de folk de Cantabria dire que hace muuuchos años solía escribir poesías malas que desde luego nunca estarán en un libro. Solían ser de dos tipos, relacionadas con al naturaleza y con temas sociales. Fueron escritas mas o menos entre mis 12 años las primeras y los 18-19 años las ultimas.

Hoy como "por arte de magia" me ha llegado una poesía que escribí en aquellos años. Se que cualquier poeta o entendido en poesía me mandaría fusilar, pero me ha hecho ilusión que alguien se haya acordado de esto y por un "casual" me la haya hecho llegar y me ha hecho mucha ilusión que la persona propietaria de esta poesía aun la conserve después de tres décadas.

se que no tiene mucho sentido por reencontrarte con una mala poesía pero soy un sentimental y por eso quiero que este en este blog como recuerdo. Siento pena de no haber sido capaz de guardar ninguna de ellas.


La poesía es esta...

Quiero beber del fuego de tus ojos hasta abrasar mi garganta

Quiero perderme en tu infinita sonrisa hasta consumirme en el infinito

Quiero acariciar tu sedosa piel hasta descarnar mis manos

Quiero oler tu aroma hasta perder el sentido.

Quiero navegar en un abrazo, volar en una mirada, morir en un beso.

Quiero soñar contigo en noches sin alba, vivir contigo en días sin ocasos.

Quiero ser tus sueños, tu sonrisa, tu mirada.

Quiero ser la luna que vela tus sueños, el sol que ilumina tu rostro, el aire que besa tu piel.

Quiero, quiero, quiero, quererte siempre como te quiero.