Pensamientos y pesares

En este blog, daré cabida a pensamientos personales sobre diferentes temas sin mas pretensión que dar vía libre a mis pensamientos y sentimientos.
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viernes, 8 de julio de 2016

Literatura femenina ¿Que es?

¿Es esta una portada femenina?
Hoy yendo en el tren leyendo el libro de este mes del club de lectura al que pertenezco,  en una parada ha subido una persona conocida. Un ex compañero de un cursillo del INEM y quien ha venido a saludarme ha visto el libro que estaba leyendo y me ha dicho ¿Te gusta la literatura femenina? Me he quedado un rato perplejo pues no sabía a qué se refería, pues no me parecía un libro femenino y me he limitado a decir. ¿Por qué lo dices? Este libro viendo la portada se ve que es un libro de literatura femenina. Esto me dejo de piedra.

Reconozco que no estoy muy ducho en las novedades editoriales, y los libros que leía de novela cuando era adolescente eran gente que en su mayoría o más bien todos yacen ya a varios palmos bajo tierra y sus portadas eran en la mayoría de las ocasiones las monótonas de la célebre colección Austral.

Tras esta breve conversación hemos cambiado de tema y después me he puesto a pensar sin ninguna animadversión hacia esta persona, ni el más mínimo enfado o molestia sino en cuanto a la creencia de si existe una literatura femenina o masculina.

¿Qué hace que un libro sea masculino o femenino? No he terminado de leer el libro pero ciertamente reconozco que me está gustando aunque si en su momento lo hubiera tenido en la estantería de una biblioteca reconozco que su portada no hubiera sido el motivo para elegirlo.

Leyendo la trama tampoco sé si una trama que habla de una niña adoptada por una familia ultra religiosa donde le dan muy severos castigos es un tema femenino o tiene que ser el tópico, de un chico rubio de largas melenas y buena posición social que lleva a la protagonista a lomos de su caballo es necesario para que sea femenino.

¿Sera que le falla la portada y debería salir en vez de la escritora una mujer muy escotada y ligerita de ropa para ser literatura masculina?

¿Tiene sexo la literatura? ¿Voy a cambiar mi orientación sexual y dejar de ser heterosexual si la gente de mi grupo de lectura decide proponer libros “femeninos”?

Por último,  si eres adulto y por lo tanto no hay restricción alguna para adquirir el libro que desee leer ¿Puedo leer libros infantiles?, ¿Puedo leer libros que no se ajustan a mi manera de pensar?, ¿Hay alguna lista para que según mi edad, sexo, orientación sexual, ideología, creencias etc., sepa que libros que libros son correctos que lea o no?

Yo seguiré leyendo lo que me de la gana (o propongan en el club de lectura) sin complejos y sin ocultarme.

domingo, 28 de febrero de 2016

Mirando culos

Es una fruta para evitar censuras
Últimamente estamos acostumbrados a ver el machismo en todas las partes, a veces con razón, otras veces agrupado en ese vago termino de “micromachismo”. Hoy me ha sorprendido leer que mirar el culo a una chica lo es.

Como pecador soy y reconozco que miro culos  me he sentido perplejo ante esta afirmación.

Mirar el culo a una chica no lo considero más que una expresión de la sexualidad, otra cosa es como se expresa esa sexualidad. No es lo mismo seguir a una chica mirándola el culo lo que podría ser considerado acoso, que mirarla de refilón, o simplemente mientras caminas que tu vista se fije en uno.

Yo personalmente me doy cuenta de que mi forma más habitual de mirar el culo es casi de “piloto automático” muchas veces ni tan siquiera soy consciente de ello. Voy pensando en mis cosas y mientras voy en mis “mundos de Yupi” la vista se fija en el trasero de una mujer sin ser muy consciente de ello.  En ocasiones también cuando pasa una chica a mi lado que me parece atractiva la miro. Sin embargo no veo que en mi actitud pueda haber algo de machismo de “yo soy hombre y por lo tanto tengo derecho a mirar tu cuerpo” pues el derecho lo considero de por sí, de la misma manera que puedo mirar cualquier otra cosa que pase por mi vista.

Sin embargo si detesto al que mira persiguiendo a una mujer o el que lanza frases molestas. Sin embargo a este no le considero tampoco machista, le considero algo peor, acosador. Este tipo de personas que no saben controlar su sexualidad de una forma sana, son los que creo que sobran. Yo seguiré mirando traseros, a veces siendo consciente de ello, otras veces en modo “piloto automático” pero siempre con respeto. De la misma manera que si veo un escaparate y hay algo que me gusta miro, lo seguiré haciendo pero de la misma manera que lo que hay en el escaparate porque me atrae no entro a robarlo, seguiré respetándolo. Podréis decirme de todo, pero desde luego que en ese aspecto tengo la conciencia limpia sobre el tema machismo.

viernes, 29 de enero de 2016

Los hombres no lloran

Todavia me siento estupido cuando lloro
Este texto no es de ahora, lo escribi en otro blog, el 12 de agosto de 2006

Desde niño he oído muchas veces esta frase.

Si me caía y un mínimo de llanto afloraba en mi enseguida llegaba la frase:

"Los hombres no lloran"

Si alguien me había hecho daño y necesitaba expresar ese dolor:

"Los hombres no lloran"

Si en mi infantil inocencia un programa de televisión me tocaba la fibra:

"Los hombres no lloran"

Durante muchos años he guardado esta máxima y durante muchos años el llorar era para mi una traición a mi virilidad.

Mi heterosexualidad y mi virilidad mal entendida me llevo a que durante años mis sentimientos estuvieran presos. En realidad esto es una media verdad, mejor diría que una parte de mis sentimientos estuvieran presos. Solo podían aflorar los sentimientos "varoniles", podía cabrearme, gritar, expresar mi ira... pero el menor atisbo de sensibilidad debía ser represaliado.

Como si una especie de yin y yang se tratara lejos de mezclarse y compensarse mientras la libertad era total y absoluta para los sentimientos "varoniles" los otros se podrían en la cárcel de mi ego.

Un día me di cuenta a través de un telediario en el monstruo que me estaba convirtiendo. Era capaz de ver tragedias y más tragedias sin sentir el más mínimo sentimiento de pena. Me estaba convirtiendo en un monstruo y me asuste. Durante mucho tiempo trate de sentir, de volver a ser persona pero ese monstruo me tenía muy preso.

Un día paseando por el monte iba pensando en esto y me dio por llorar. Aquello me libero totalmente. Nunca un lloro me supo tan bien.

Hoy ya no me importa llorar, guardo aun un cierto pudor de hacerlo público pero, no me importa llorar. Pienso que el sentimiento y la virilidad guardan la misma relación entre sí que el tocino y la velocidad. Desde aquel día que llore no me siento menos viril y si mucho más humano.

Dejemos los hombres escapar nuestras lágrimas sin miedo, liberemos de esa jaula a ese mejor ser que está dentro de nosotros y a la vez que lo liberamos nos liberamos nosotros mismos.

Ahora cuando oigo esa frase de que

"los hombres no lloran"

Yo digo:

"Y un huevo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!"