Pensamientos y pesares

En este blog, daré cabida a pensamientos personales sobre diferentes temas sin mas pretensión que dar vía libre a mis pensamientos y sentimientos.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Un buen texto leido en facebook para reflexionar

Hay veces que en Facebook te encuentras muy buenos textos, a veces de gente anónima que un día quedaran olvidados. Este es uno de ellos. Pertenece a Pedro A. Ferrero. Espero lo disfrutéis
La vida nos da una falsa sensación de libertad. Creemos tener el poder de decidir, de controlar nuestro destino, pero no es así. Todos habitamos celdas con barrotes invisibles, cárceles con vistas al mar. Para algunos, esos barrotes son un matrimonio en el que hace mucho tiempo dejaron de ser felices. Cuando el tiempo, la rutina, los niños o la pobreza entraron por la puerta, el amor saltó por la ventana, que cantaban algunos. Para otros, esos barrotes son deseos inconfesables que no casan con el convencionalismo social que desde siempre nos impusieron. Envidiamos a los demás sin reparar en que los demás también tienen otros barrotes diferentes e invisibles a sus propios ojos. Deseos imposibles. Cartas que nunca se envían, que yacen ahogadas en el mar del olvido. A veces la cárcel es física, como el estar atrapado en un cuerpo que no quieres, o un cuerpo enfermo, o un cuerpo que no da de sí todo lo que tú quisieras. Otras veces se trata de algo más sutil, esa sensación con la que te levantas un día rebosando el vaso del hartazgo y te das cuenta que a tu medio siglo de vida aún no has VIVIDO realmente la vida con mayúsculas que te hubiera gustado vivir, algo para recordar, porque siempre soñaste con volar entre las nubes pero nunca pudiste elevarte más allá de a ras del suelo. En muchas ocasiones, los barrotes son mentales, te los autoimpones tú. El qué dirán y el qué pensarán de mí son dos buenos constructores de muros y celdas. Todas estas cárceles tienen algo en común: todas ellas tienen bonitas vistas. Vistas al mar del olvido en que nos ahoga la telebasura, vistas a los informativos que mienten más que hablan, vistas a las pantallas de Internet, los juegos o lecturas que nos ayudan a evadirnos de nuestra realidad cotidiana. Qué sería de nosotros sin éstas bonitas vistas que nos abstraen del día a día... quizá sin ellas, el propio día a día en nuestra cárcel interior se haría del todo insoportable. De una cárcel te puedes fugar, llegado el caso, pero ¿cómo escapar de algo que está dentro de ti mismo?

miércoles, 2 de septiembre de 2015

De emigrantes e inmigrantes

Teodoro Zuazua, ayudo muchísimo a los inmigrantes
“Extranjero es lo que llama el que llega al que viene detrás suyo”. Esta frase se la escuche a un iraquí que iba en una candidatura municipal.

La emigración-inmigración nunca ha dejado de estar presente. Por desgracia la historia ha dado montones de motivos para que la gente deje la tierra que le vio nacer como guerras, hambrunas, persecuciones…

Hay dos tipos de personas que “llegan” el que se tiene que arrodillar ante nosotros y el que nos arrodillamos ante él. Pongamos un ejemplo. Supongamos que escuchamos que va a venir una familia de rumanos a nuestro barrio seguro que no es lo mismo que nos digan que son gente pobre que nos digan que esos rumanos son la familia de un famosísimo delantero centro de futbol.

Cuando el que llega es el que viene con una mano delante y otra detrás, enseguida empezamos con el “no se integran”, “vienen delincuentes”, “nos roban el trabajo” pero hagamos un poco de memoria.

Seguro que la inmensa mayoría de los que tenemos algunos años, muy especialmente los que vivimos o hemos vivido en lugares como Cataluña, Madrid o Euskadi tenemos gente que en su día dejo su tierra de origen y se movió. Esto siempre genero conflicto. Muchas veces incluso dejar el pueblo para ir a la capital de la misma provincia genero sentimientos de rechazo.

La gente del pueblo tenía una dualidad como explica Caro Baroja en su libro “de la vida rural vasca”pues la gente de pueblo tenía un cierto sentimiento de ser ignorantes respecto al que se iba a la ciudad pero a su vez creían que la ciudad afeminaba a los hombres y se volvían vagos.

Por otra parte cuando alguien del pueblo llegaba a la ciudad siempre estaban con la falta de higiene y el tema de que llegan paletos.

Yo también me considero emigrante, deje mi tierra Euskadi para ir a Cantabria. Y soy hijo de emigrantes pues mis padres nacieron en su día en comunidades autónomas diferentes y acabaron en Euskadi. A pesar de ser comunidades cercanas he visto numerosos rifirrafes que les atribuimos hoy en día. Voy a exponer alguna:

Son ladrones: Quien hoy en día sale de casa, normalmente lo hace con algún sostén económico, quienes emigraron en décadas anteriores venían sin recursos. Hubo gente del espectáculo que recordando sus humildes orígenes reconoció hacer pequeños hurtos. Por ejemplo y citar el único que recuerdo en este momento, Andrés Pajares (dejando de lado el mensajero y quedándonos con el mensaje) contaba como hacia hurtos en el mercado para poder comer. Yo viví en zonas de caseríos y decían que cuando llegaron los primeros de fuera dejaron de tener las casas abiertas y empezaron a cuidar las huertas. Mi madre mas de una vez vio como le desaparecia la leche de la puerta (Entonces el lechero iba de casa en casa y dejaba la leche en la puerta)

Son violentos: En los años de la emigración a América, en lugares como Cuba (cito Cuba porque es el único lugar del que tengo testimonio) la lejanía del hogar, la enorme soledad y muchas veces la frustración de llegar con la idea de hacerte rico sin conseguirlo, empujo a muchos al alcohol. Muchas veces acababan discusiones de taberna en reyertas con armas blancas de por medio.

Viven hacinados: Contaba Imanol Arias, que cuando el llego en su casa vivía muchísima gente pues se habían juntado varias familias para vivir juntas. Mi madre vivió algo parecido aunque eran todos familiares. Hubo en el pueblo bizkaino de Ermua un sacerdote llamado Teodoro Zuazua que se preocupo enormemente de la emigración llegada de otras comunidades autónomas, gastando su importante herencia familiar en acoger a esta gente. Aquí se ve parte de su enorme bondad y de cómo narra de forma breve lo que pasaba en la Euskadi de hace medio siglo. http://www.buenastareas.com/ensayos/Teodoro-Zuazua/6931469.html
Tienen falta de higiene: Cualquiera que sepa un poco de cultura popular sabe que hasta hace dos días la higiene ha brillado por su ausencia. Como mucho se usaba la palangana y no todos los días. La ducha era algo que en muchas casas ni había, y mucho menos bañera.

Nosotros íbamos con papeles: Esto no siempre fue así. Hubo quien por simple aventura, persecución política, o incluso impaciencia, se fue sin ningún tipo de documentación legal.

Nos roban el trabajo: Escuche decir a un trabajador emigrado a Alemania, que también tuvieron quienes les miraron con desprecio por trabajar de forma barata. Hoy en día hay gente emigrada a otros países que les acusan de lo mismo. En su día quienes llegaron a Euskadi también levanto cierto resquemor pues algunos decían que preferían tener a los vascos en los caseríos y meter a los de fuera en al industria.

No se integran: Vayamos por partes, por un lado en la emigración al exterior, conozco bastante gente que emigro a Suiza o a Alemania y estuvo varios años y volvió sin conocer el idioma, por otra parte la emigración entre comunidades también ha dado escenas similares. Por desgracia hay una desidia cultural enorme, y eso hace que una persona que vaya de una comunidad a otra se piense que ya está integrada por “estar en España” pero no es así ni mucho menos, a veces incluso viajando dentro de una misma comunidad aunque sea un provincial como es la de Cantabria ir de una comarca a otra como puede Vega de Pas y Castro por citar dos lugares relativamente alejados y uno de costumbres ganaderas y otro de costumbres marineras, estoy convencido que quien llega no mostrara interés en aprender del otro. En esto nos e trata de olvidar sus orígenes. Yo trato de ser un vasco en Cantabria.

Desprecio por el lugareño: El desprecio del lugareño hacia el que llega es obvio y evidente, asi que no hablare de ello. Pero también muchas veces el que llega desprecia al que está antes que él. Por poner un ejemplo. Un mal recuerdo de mi niñez es cuando yo era despreciado por “vasco”. Mis padres me inculcaron que yo era vasco, no por nacionalismo, ni nada similar, sino de la misma manera que quien nace en Extremadura es extremeño y quien nace en Murcia es murciano, quien nace en Euskadi es vasco. Esto me costó algún rifirrafe infantil pues los pueblos vascos de los 70 estaban “ordenados” pues generalmente cada pueblo vasco tenia gente de una serie de pueblos de otras comunidades sin más motivos que llegaba una persona le gustaba el lugar y se quedaba y hacía correr la voz a los de su entorno y se iban varios para allí.

Donde yo vivía la población venida de fuera sobrepaso totalmente a la población local y a pesar de que yo también descendía de gente de fuera, muchos niños no querían estar conmigo por “vasco”, luego cambie de pueblo a otro más rural y simplemente por contagio infantil caí en el error de reírme de la población autóctona. A la gente de los caseríos les llamábamos “aldapas” como forma abreviada de “aldeano” y a veces incluso después de clase hacíamos autenticas barbaridades. Recuerdo que donde cogíamos el autobús escolar había un campo de nabos y continuamente los arrancábamos para lanzárnoslo entre nosotros. Luego cuando el propietario de esos nabos se dio cuenta de lo que hacíamos y empezó a perseguirnos, se empezó a tomar como un deporte el arrancar los nabos para reírnos del aldeano. Durante toda mi vida estudiantil usamos a los caseros como “Marianicos el corto”. No reiamos de su "peculiar forma de hablar" a veces llega al absurdo de que muchos comentan mi "peculiar" acento heredado de aquellos de los que nos reiamos.
Viendo esto. ¿Podemos seguir creyendo que somos mejores?

domingo, 30 de agosto de 2015

Reflexión sobre el machismo

Mujer agrediendo a mujer en el alarde de Irun (Foto de "El Pais")
En demasiadas ocasiones nombramos el machismo como una plaga a eliminar, y ciertamente lo es.

Algunos ven progreso en este tema viendo como el que haya hombres que entiendan que las tareas domesticas son de quienes viven en una misma vivienda o que compartan el cuidado de los niños por igual. Sin embargo por desgracia hay aun un machismo subyacente que hace pensar que el hombre es mejor que la mujer. Esto lo sufren todos, hombres y mujeres por muy asumido que tenga el tema igualdad.

Voy a poner un ejemplo. Supongamos que estamos en época navideña y se decide hacer un belén viviente. Supongamos que falta gente para desempeñar labores de rey mago, San José, pastores, soldados…  se pide gente voluntaria y se presentan varias chicas, estas chicas se ponen los trajes correspondientes y desempeñan su papel sin ningún problema. Ahora pongamos el caso contrario, imaginemos que falta gente para representar a la Virgen María, a la mujer con el cántaro, a una lavandera y se piden voluntarios, ¿Alguien se imagina a un hombre ocupando el puesto de Virgen María? Si una mujer decide hacer cualquier papel masculino, a nadie va a causar risa, no importa que se ponga barba o un atuendo muy varonil, sin embargo si es a la inversa, la risa está garantizada, incluso se puede ver como pecaminoso que algún hombre haga el papel de la Virgen María. En el momento que alguien se ofrezca voluntario, su orientación sexual quedara cuestionada cosa que no pasaría si una mujer hace de pastor por poner un ejemplo.

Hace unas semanas hablaba de esto con una amiga y entre bromas salió el tema de los alardes vascos, tristemente famosos por que hay sectores que no quieren que las mujeres participen vestidas como soldados mientras que otros abogan porque la mujer pueda desarrollar esta actividad. En el tema de ejercer de cantineras, en dichos alardes, no hay problema, hasta ahora solo quieren ejercerlo las mujeres.

Esto solo demuestra una cosa triste, todavía tenemos en mente que el ser hombre es superior a ser mujer. Yo que soy hombre heterosexual, reconozco que tambien peco de esto.

sábado, 29 de agosto de 2015

¿Tiene edad el amor?

Imagén de Wikipedia
Hoy voy a contar una historia ¿De amor?, ¿De desamor? dejo que juzgueis. Esta historia que me acorde de ella ayer cuando la persona que forma parte de esta historia formo parte de una conversación que salió ayer por casualidad.

Esta persona cuando se quedo sola en la vida se dedico a ir todos los días a un establecimiento hostelero, donde el motivo de ir era una camarera de la que estaba enamorado a la que incluso le doblaba y mas la edad.

Nunca fue de esos hombres que se conocen como “viejos verdes”, ni tan siquiera nunca le confesó su amor. Se limito a ir, hacer alguna consumición, echar un rato, viendo a esa chica y volverse a su casa. Alguna vez confeso entre cercanos su mala suerte de tener tanta diferencia de edad, jamás hablo de ella con frases malsonantes o subidas de tono como se hace de otras mujeres con las que los hombres se alegran la vista. 

En el fondo se que vivió su amor como un tabú, el tabú de creer que hay edades para el amor y edades de las que no te puedes enamorar.

miércoles, 26 de agosto de 2015

¿Antitaurino comiendo carne?

Ójala pronto se consiga la abolición
Una de las acusaciones que nos suelen lanzar los taurinos digamos que el principal es que es hipócrita que los que comemos carne estemos en contra de la tauromaquia. Alegan lo mal que se vive en las granjas y el sufrimiento en su sacrificio.

Se ve que no han entendido nada. El tema no es como comamos, el tema no es como se trate a los animales. Una vez más se recure al “y tu mas para justificar una barbarie”.

El tema es que ninguno de los antitaurinos que comemos carne hacemos algo que ellos hacen que es disfrutar con un ser que sufre y que sufre graves lesiones a la vista del público. Eso es lo terrible de la tauromaquia. Ninguno de los que comemos carne disfrutamos viendo sufrir a los animales, no vamos al matadero a pedir que el matarife alargue su faena en nombre del “arte”. Ninguno sentimos impasividad con el sufrimiento de un animal.

Sin embargo si tengo que darles la razón en algo, y que creo que deberíamos tener en cuenta todos los que comemos carne que no podemos tener carne a cualquier precio, que se debe reducir al máximo el sufrimiento, y asegurarnos de que la procedencia de la carne es de forma ética especialmente en la carne importada pues hay extensiones de masa forestal que se queman para pastos a veces perjudicando a poblaciones indígenas. Comer carne también debe ser cuestión de ética. Deberíamos tener también movilizaciones por un trato ético a los animales.