Pensamientos y pesares

En este blog, daré cabida a pensamientos personales sobre diferentes temas sin mas pretensión que dar vía libre a mis pensamientos y sentimientos.

domingo, 18 de abril de 2021

Lo que significa ser pobre

Nadie esta libre de poder caer en la pobreza

Recuerdo una vez escuchando la radio que una mujer que llevaba mucho tiempo parada y en situación precaria lo que significaba volver a trabajar dijo: “Trabajar es volver a ser persona”

Creo que es la mejor definición que se puede dar de lo que significa vivir en precariedad que es “dejar de ser persona”.

Voy a relatar un montón de vivencias, algunas personales pues yo también he tenido la mala suerte de vivir en precariedad y otras que he compartido con gente que ha tenido a bien contármelas.

Caer en el paro crea sentimientos encontrados y a veces es la propia actitud de la persona la que marca si ese proceso es más o menos traumático. Hay gente que lo vive como una liberación temporal si se tiene derecho a una prestación por desempleo y gente que lo ve como la antesala del infierno, aunque tenga derecho a la máxima prestación.

Tras pasar ese periodo quienes se podría decir afortunados por tener ese colchón que no todo el mundo dispone y se cae en la precariedad más absoluta, la vida te da un vuelco completo donde además de la losa que te viene encima y te convierte en un muerto en vida, viene una satanización social que te responsabiliza de lo que te está pasando.

El primer problema que surge cuando caes en la pobreza es la gestión de sentimientos ¿Cómo afrontarlos?, ¿Se puede ser una persona positiva con la que está cayendo?

Hay momentos en que si, o al menos llegas a creerte que es una virtud el ser pobre porque gestionas tus tiempos y a veces que te sientes como la peor de las especies por sentirte un parásito de la sociedad por no trabajar incluso a veces deseas no trabajar porque ya no te crees capaz de volver a hacer el trabajo que has hecho durante años y lo que muchos conocen como vagancia es la propia incapacidad de creer en uno mismo.

Luego esta todo lo que supone el enfrentarte a la vida siendo pobre y de esto voy a relatar frases de cosas que me han contado y cosas que he vivido en primera persona a modo de frases sin comentar nada creo que nos debería hacernos reflexionar. Van a estar de forma desordenada, podría ordenarlos en cuanto a temática, pero me parece mejor dejarlos desordenados como la mente de un parado y que demuestran como uno de los grandes problemas de la precariedad es sentirte juzgado por todo. Al ser la mayoría de frase escuchadas, puede que no sean muy fieles por las lagunas de memoria, pero he intentado guardar la esencia de las mismas.

Frases de la pobreza:

  • En mi casa siempre se tomaba leche desnatada. Ahora entera pues con un litro de leche y agua puedo hacer varios litros de “leche desnatada”.
  • Saco la basura siempre de noche pues es la forma más discreta de si veo algo aprovechable podérmelo llevar.
  • Los viernes me permitía el lujo de tomar una cerveza de marca blanca para sentir que aún me podía permitir un lujo, a consecuencia de esa única cerveza que me bebía a la semana era tachado de alcohólico.
  • Te abandonas como persona, dejas de asearte, lavar la ropa y de atender la casa.
  • La casa se convierte en tu cárcel y refugio. Quieres salir, pero no quieres enfrentarte al dolor de ver que hay vida diferente a la tuya.
  • Estar en casa en invierno es estar confinado en la cama. Es el único sitio donde dejas de sentir ese frio atroz.
  • Te conviertes en un mentiroso compulsivo pues los escasos amigos que te quieren echar una mano se convierten en estorbos cuando no puedes pagarte una cerveza, o un café por estar con ellos y cuando eres invitado te hace sentir mal. Otra vez no sales por tu depresión o porque en tu desorden mental que te lleva a abandonar las labores de limpieza o máxima precariedad no tienes una ropa que ponerte.
  • Llegue a guardar veneno recogido de una zona de ratas para terminar con mi vida si las cosas seguían así.
  • Si estas feliz te juzgaran por ello y te dirán que, si estas feliz es porque no quieres trabajar, y si estas triste te dirán que eres un amargado y que así nunca encontraras trabajo.
  • He llegado a coger barras de pan duro de la basura para desayunarlas en leche por no poderme permitir la compra de galletas y ser este en ocasiones la única comida del día.
  • En invierno he llegado a calentar algunas cosas metiéndomelas entre el abrigo y el cuerpo.
  • He llegado a ser criticado por mi obesidad y pedir dinero cuando he estado meses alimentándome de sopas de pan duro, fideos y patatas cocidas.
  • No es que no tengas amigos en la pobreza, es que dejas de ser un amigo cuando eres pobre.
  • Me llegue a prostituir a cambio de comida. Lo que en un principio fue un parche se acabó convirtiendo un chantaje insoportable por parte del vecino que se aprovechaba de la situación.
  • Llegue a mirar de todo, incluso dedicarme a la delincuencia.
  • He rechazado ropa porque ir con buena ropa entras en el disparadero de la gente y te causa más problemas que soluciones.
  • Nunca pasé tanta vergüenza como cuando sufrí un accidente y al llevarme a urgencias tenía toda la ropa que nos e veía prácticamente desintegrada. Una enfermera me regalo una muda y una camiseta pues no tenía ni braguitas.
  • Llegue a caerme por la debilidad de llevar días mal alimentándome y al caer lo último que recuerdo antes de perder el conocimiento fue “Vaya tajada lleva ese tipo”. Menos mal que alguien que pasaba me reconoció, me sentó en un banco y me compró de inmediato una coca cola de un kiosco cercano y me compro un bocadillo.
  • Ir por la calle y ponerte a llorar a moco tendido de repente.
  • Como persona te sientes sola, tremendamente sola, no sabes lo que es la más absoluta soledad hasta que no vives algo así.
  • El pensamiento de la muerte es muy recurrente, te acompaña las 24 horas del día.
  • El carácter se te agria y vives en un estado permanente de conflicto, y da igual como fueras, te vuelves una persona insoportable.
  • Puedes culpar a otros de tu desgracia, pero siempre al que más acabas culpando es a uno mismo.
  • Tuve que perder a mis hijos durante mucho tiempo porque como no podía mantenerles tuvieron que ir a vivir con sus abuelos que están a 200 kilómetros.
  • Toda mi luz fue la linterna de un móvil viejo sin tarjeta que conectaba a un cargador de móvil solar que robe en su día del Lid.
  • El primer día que robe para comer no pude comer del disguste que me lleve de en lo que me había convertido.
  • Llegue a dejar de tener teléfono, más que por suponer un gasto tenia pánico de quien me podía llamar, la pobreza te hace perder los amigos y si te llama alguien no suele ser para cosa buena.
La pobreza es un gran enemigo de la felicidad humana. Destruye la libertad y hace impracticables algunas virtudes y sumamente difíciles otras
 
Samuel Johnson 

domingo, 14 de marzo de 2021

La felicidad es no necesitar

Algo que tarda en descubrirse

Recuerdo hace años en torno a mis dos décadas de edad, atravesé una etapa de melancolía y una cierta desesperanza en mi creciente desapego a la religión católica. Vivir sin esperanza en un dios que sentía que era un engaño al que me habían sometido y empezando a sentir que un día iba a ser pasto de los gusanos me lleno de un profundo temor ante lo inevitable. 

En un principio me dio por buscar en otras religiones tanto actuales leyéndome el corán que, si bien es cierto que no me aporto nada, si desmonta muchas de las tonterías que se dicen sobre los musulmanes, como desaparecidas como “El libro de los muertos” que no saque el más mínimo consuelo y era una sucesión de relatos sin aportarme nada que pudiera admirar más alla de mi interés por los mitos. Más tarde me dio por leer libros de filosofía oriental en una colección llamada “Arca de sabiduría” que se dedicaba a ello. Pronto empecé a tener un cierto rechazo a algunos libros que sus enseñanzas me recordaban a argumentos de sectas y si aprecié a milenarios libros como el Tao Te King o el Wen-Tzu del taoísmo, libros sufíes como “La sabiduría de los idiotas” o incluso algún libro que poco aporta al mundo religioso-espiritual pero mucho al enfrentarse a la vida como “El arte de la guerra” de Sun Tzu y de donde aprenden muchos hombres de negocios.

Buceando en esas páginas y buscando una respuesta, encontré multitud de frases de distintos autores como “Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas? Si no lo tiene ¿por qué te quejas?” atribuidos por muchos a Confucio u otras frases que en su momento no las llegue a comprender en su totalidad que hablaban del deseo y el sufrimiento que este provoca especialmente en el budismo.  

Sin embargo, años más tarde encontré una frase en una entrevista al ya fallecido Narciso Ibáñez Serrador “Chicho” dijo una frase que se me quedo grabada a fuego y que entonces no la aplique e incluso la desprecie pues decía “La felicidad no está en tener, sino en no necesitar”

Desconozco si es suya o no esa frase, pero hay otras muchas muy parecidas de la que destaco “No es más rico quien más tiene sino quien menos necesita”.

Yo reconozco que aún no me he despojado completamente de ese deseo de tener, aunque siendo honrado me siento orgulloso de mi mismo por lo poco que deseo. Entre mis deseos solo quiero un pequeño lugar para retirarme de vez en cuando y ya no necesito una cabaña en el monte, sino que un pequeño garaje me vale para tener mis libros que este es el principal motivo por el que quiero ese garaje y que sigue siendo uno de mis principales deseos. Aparte de esto mis deseos básicos son solo cinco y dos de ellos no son materiales que son salud y compañía y los otros tres son techo, cama y plato sin importarme más allá de que la cama me permita reposar y el techo me permita resguardarme a conveniencia pues el plato mientras calme mi hambre me vale lo que contenga.

Quizás esto venga por haber tenido la suerte y si digo SUERTE de haber pasado penurias largos años y después de una época de plena felicidad donde llegue a cobrar algún mes cerca de 5.000 euros (Si, habéis leído bien) de repente con eso de la pandemia volví a caer en la ruina de por una serie de circunstancias que me dejaron en la calle sin ningún tipo de subsidio y tuve que cobrar un solo mes afortunadamente ese “chollazo que hace que la gente no quiera trabajar” de unos pocos cientos de euros que no me llegaban ni para pagar cosas tan necesarias para tener un mínimo de vida digna como hipoteca, agua y luz y aquí vino lo bueno, pues a pesar de semejante bofetada me di cuenta que seguía sonriendo, y lo hacía sin esfuerzo.

Actualmente cobro mucho menos, trabajo mucho más pero también sonrió más y por ello doy gracias a la vida. Quizás mi sonrisa este en que no estoy preocupado en mejorar mi vida para estupidez que es pretender “ser más que otros” y si para ser feliz y en ello en mis planes no entran comprar un buen coche, o una enorme casa en el mejor sitio. Yo por ello no planeo en cosas para ser feliz, yo digo con alegría y felicidad, “¡YA SOY FELIZ!” cosa que podréis constatar cuando me veáis.

sábado, 20 de febrero de 2021

A vueltas con Hásel


Con motivo de Pablo Hasél estoy leyendo un montón de opiniones sobre este asunto con admiradores acérrimos y detractores acérrimos de Hásel.

Yo reconozco que en esto no soy imparcial. Musicalmente no me gusta este músico, pero me parece una indecencia que haya sido encarcelado en este caso por decir la verdad de que los borbones son unos ladrones.

Voy a comentar el tema que ahora planea que es el tema de la violencia desde mi perspectiva de parcialidad pues reconozco sentirme identificado con los defensores de Hásel.

Recuerdo hace muchos años cuando el movimiento antiglobalización donde había enfrentamientos y un debate sobre los incidentes producidos y si era violencia recuerdo que había quien denunciaba todo aquello y pedía una lucha totalmente pacífica mientras que otros decían que su lucha era pacifica pues la violencia solo se puede ejercer contra personas.

¿Qué es violencia?  ¿Cuándo la violencia es permisible? ¿Por qué la violencia “con ruido” nos parece más violencia que la violencia “en silenció”? Por poner un ejemplo recuerdo un “Astérix” galo de tiempos cercanos como José Bové en sus protestas utilizo en numerosas ocasiones el tractor para hacer acciones como arrasar con un campo de transgénicos y le consideraban ejemplo de lucha pacífica. Sin embargo, si ese campo se hubiera arrasado con fuego seguro le habrían acusado de lucha violenta por esa acción cuando el resultado es idéntico.

Por otra parte, hay un interés de sobre visualizar las acciones que conllevan ese tinte de “violentas” solo he escuchado en un medio radiofónico (reconozco que solo escucho la radio para informarme) que los incidentes eran cosas de una parte de esos manifestantes y también he escuchado solo en un único medio la sobre actuación policial lo que al menos radiofónicamente hablando constata una realidad de no querer informar sino adoctrinar.

Luego por otra parte está la confusión como estrategia generada en los medios periodísticos. Por ejemplo, una acusación muy grave y que me parece disparatada es decir que Hásel apoya a Al Qaeda como aparece en titulares en varios medios de comunicación. Yo he realizado mi particular búsqueda y no he visto más referencia a Al Qaeda que cuando dice esto “El mafioso del Borbón de fiesta con la monarquía saudí, entre quienes financian el ISIS queda todo” lo que demuestra que su apoyo a Al Qaeda es falso.

Sobre el apoyo al terrorismo, es cierto que hay frases que me parecen indecentes y otras sacadas de contexto y si bien yo reconozco que he pensado como Hásel hace años y hoy en día esas frases que en su momento hubiera apoyado con total contundencia hoy en día me parecen inaceptables.

Por otra parte, apoyar a presos y a sus derechos humanos me parece algo normal por muy asquerosos sean sus crímenes. Yo he sentido pena y mucha por gente que desprecio profundamente como cuando vi golpear salvajemente en una celda a un combatiente del ISIS a pesar de que me dan nauseas su lucha y no creo que eso me convierta en uno de ellos. También pido por los derechos humanos de cualquier preso, incluso de los presos de extrema derecha que están en mis antípodas ideológicas.

Sobre la libertad de expresión a la que se apela creo que hay que interpretar lo que es libertad de expresión o tal como yo la entiendo. Por un lado, libertad de expresión es permitir decir cualquier cosa a cualquiera en cualquier momento, pero hace falta saber que con la palabra también se delinque. Yo por ejemplo ahora mismo puedo escribir aquí lo que yo quiera, pero también sé que lo que escribo puede ser objeto de delito de diversa índole este de acuerdo con la ley o no. Por ejemplo, aquí no puedo amenazar basándome en la libertad de expresión cosa que me parece lógica pero no me parecería lógico que antes de publicar alguien me lea lo que escribo y acepte o no que sea publicado según lo que yo ponga.

Con lo del tema del rey que le ha llevado al banquillo me parece sangrante pues Pablo Hásel no hace otra cosa que decir lo que ya ha publicado la prensa. ¿No se puede decir lo que ha publicado la prensa?

Ahora vamos a suponer por un momento que es mentira lo que dice Hásel, ¿Alguien entiende que por algo tan mínimo como mentir sobre la honorabilidad de una persona puede llevar a una persona a la cárcel? ¿Alguien aceptaría que por ejemplo si yo miento sobre mi vecino y le acuso de ladrón en vez de pagar una lógica sanción vaya a la cárcel?

Luego está el tema de ese estúpido infantilismo de solo ver la violencia ajena y no ver la propia como si un asesino quiera librarse de la cárcel porque otros han matado más.  Siempre escucho en vez de dar argumentos para entender la postura de porque se ejerce la violencia decir “es que los otros hacen tal y cual” pues esa es una manera mediante el autoengaño de lavar la conciencia.

También están los que dicen esa patraña y esa santísima estupidez de decir que fascistas y antifascistas son iguales cuando nunca lo serán por mucho que más de un majadero lo diga. Antifascista es lo único que se puede ser si estas por los derechos humanos y aquí cabe cualquier aspecto ideológico salvo el de los fascistas. Creo que ser antifascista es algo de sentido común y decir que son iguales paradójicamente se lo leo y escucho a gente que habla con un discurso que me recuerda más al de los fascistas que de quienes lo combaten.

 Voy a ir terminando e intentar no extenderme de unos pocos párrafos diré que veo esa estúpida indignación ante los hechos que nos muestra la tele solo en un sentido. Por ejemplo, veo gente que se indigna y se rasga las vestiduras ante el asalto a una oficina bancaria y luego nunca les veo indignarse cuando una familia tiene que sufrir algo tan terrible como un desahucio.

No, no soy imparcial, reconozco estar con Hásel, pero eso no significa que pueda aceptar todo lo que hacen “los míos”.

Hoy he escuchado a unas chicas en la radio hablar de la policía y su lado humano y decir algo que haciendo un resumen de lo dicho me parece terrible y básicamente dicho con mis palabras es que la policía que no dejan de ser obreros cuando se lanzan contra otros trabajadores anteponen una orden al sentimiento humano.  Yo por esto veo con pena cuando para hablar de la policía por hacer una crítica he de empezar algo así como “la mayoría hace bien su trabajo, pero…”. No, no estoy en contra de la policía, pero creo que necesitamos cambiar el concepto de policía para que esta no sea de obreros contra obreros.