Pensamientos y pesares

En este blog, daré cabida a pensamientos personales sobre diferentes temas sin mas pretensión que dar vía libre a mis pensamientos y sentimientos.

domingo, 8 de marzo de 2026

Tolerancia, aceptación e integración

Recuerdo en los lejanos años 80 como en películas y música el machismo estaba omnipresente e incluso había humoristas como Arévalo que convirtieron el ser gangoso y homosexual en objeto cómico.

Afortunadamente todo comenzó a cambiar y poco a poco aquello que hasta entonces se consideraba “normal” de golpe y porrazo nos dimos cuenta que no lo era.

Como seres humanos que somos no pudimos cambiar nuestros sentimientos heredados de la sociedad de entonces, pero aceptamos que no estábamos en lo correcto. 

Al principio fue una especie de “apartheid” del “diferente”, es decir se le aceptaba, pero a cierta distancia.  Pero ese fue solo el comienzo, luego empezó a darse un paso más, nos empezamos a comunicar con ellos y les empezamos a ver como lo que son que no es otra cosa que iguales, pero aun quedaba el estigma de guardar distancia y que no se me vea a solas con ellos, luego salvo algún sector carca dimos un importante paso que fue integrarlos y formar parte de nuestro día a día. Hoy no hay problema quedar con un gangoso, un homosexual o un tartamudo como nunca debió haberlo.

¿Creéis que eso no podría extrapolarse a términos como la islamofobia o la xenofobia?, yo que he trabajado con extranjeros y musulmanes veo que hay un prejuicio absurdo y que nada tiene que ver

Parece me olvido del tema machismo que he citado lo primero, y lo he hecho un poco adrede y no, lo he distanciado pues si bien la relación hombre-mujer empezó a cambiar para bien, y nunca hubo ese “apartheid” social ya citado no es menos cierto que la sumisión de la mujer al hombre empezó a cambiar y reducirse, pero actualmente por desgracia, la cosa cambia y hay quien incluso se enorgullece de declararse machista.

Yo reconozco que quienes venimos de esa generación somo “convencidos” pero no “nacidos” y por ello de forma inconsciente aun atesoramos de forma inconsciente errores de aquellos tiempos.

¿Qué demonios está pasando para qué en quienes nos han acompañado desde el inicio de los tiempos se empiece un retroceso en los lentos avances que ha habido?

domingo, 8 de febrero de 2026

La complicada cesta de la compra

 

Hace unas semanas en un supermercado me toco en mi misma cola una mujer que tenia una serie de alimentos básicos como leche, pan, fideos, huevos, legumbres… es decir alimentos de primera necesidad. Como se veía que no sabia hasta donde le iba a alcanzar el dinero empezó a poner en la cesta los alimentos intercalando de vez en cuando un tetrabrik de leche. Dio orden a la cajera que cuando llegara a la cantidad de 22,35 euros si no recuerdo mal, dejara de pasar productos pues era todo lo que tenía.

Yo estaba dispuesto a pagar parte de esa compra si veía que algo se quedaba sin pagar. No hizo falta. Afortunadamente se pudo ir con su compra e incluso llevarse un tetrabrik de vino blanco como único lujo.

Una vez escuche hablar de la iniciativa “café pendiente” que consistía en dejar cafés pagados para aquellos que no pueden permitirse el lujo de pagar un café. Alguna vez pensé que eso mismo se debería hacer en los comercios donde se vendan productos de primera necesidad.

martes, 13 de enero de 2026

Navidades tristes

Aprendiendo a guarecerse de la navidad

Como saben quienes me conocen, no soy devoto de la navidad. Cierto es que no me afectan a mi estado de ánimo y mi ánimo se mantiene igual que cualquier otra fecha del año. Sin embargo, hay mucha gente a la que le supone una tortura.

No sé si será percepción mía, pero me parece que cada vez los comercios se engalanan menos, y la música navideña ya no esta tan presente.

A pesar de todo veo que a mucha gente le afecta de sobremanera. Escuche no hace mucho en la radio que al 65% de la población le afecta significativamente las navidades provocándoles estrés y ansiedad.

A modo de anécdota, al salir de un supermercado había un grupo de trabajadores descansando y comentaban lo hartos que estaban de los villancicos y que había quien tenía la baja por depresión. Yo de trabajar en esas condiciones, estaría en ese caso.

Por citar algo positivo, quiero decir que prefiero los villancicos al reguetón. Reconozco no haber entrado en algún sitio por sonar esa música que tortura mis oídos.