Siempre he creído que las cosas buenas siempre son mejores si se comparten. Ayer tuve uno de esos momentos especiales. Reconozco que estuve gilipollas, pues al llegar tenía una fuerte confusión de ideas pues estoy algo alterado con nuevos acontecimientos en mi vida y llevo varios días sin dormir a cuenta de ello y no supe agradecer o mostrar al menos el reconocimiento que se merecía la gente que me preparo esa fiesta pues iba con retardo y realmente no empecé a reaccionar hasta que en un momento que me ofrecí ir a hacer una compra de algunos condimentos me di cuenta de lo que estaba viviendo, cosa que me vino bien para dejar escapar alguna lágrima furtiva en la intimidad sin parecer gilipollas, algo que por mala suerte al terminar la fiesta, volviendo para casa me dio por cambiar de ruta y meterme en el centro del pueblo con la mala suerte de que había al menos 8 guardia civiles haciendo un control (no eran de trafico) en el que me pararon y me vieron con los ojos humedecidos que se quedo en un “¿Se encuentra bien?”.
Es difícil escribir aun momento así cuando hay tantas cosas en mi cabeza de temas diferentes y mi cabeza parecía una olla a presión. Así que diré algo que lo puede explicar de forma resumida sin enrollarme y es que hoy no he hecho otra cosa que mirar una y otra vez, ese cartel de las velas que pone “Felicidades, este será tu año 😏” y creo que tiene razón el cartel.
Veo que hay mucha indignación con la actitud, desde mi punto de vista poco correcta de algunos vascos sobre como se ve a los españoles, en un programa donde se juega con los tópicos. Se ha hecho un video donde cosas poco correctas en algunos casos y sacadas de contexto y en ocasiones mal traducidas en otros casos y por supuesto, olvidando las partes que dicen cosas buenas de España (Incluso las de Miren Gaztañaga) y esto ha enfurecido al sector patriotero más rancio pidiendo boicot a una película a pesar que otros “malos españoles” también el himno y la bandera rojigualda les gusta poco o nada por eso de ser republicanos pero como no son vascos, eso molesta menos.
Nunca entenderé esos boicots absurdos a un colectivo por la actitud de una persona, cosa que paradójicamente no se da en el fútbol, y muy rara vez en el mundo de las altas esferas de la música, del mundo taurino etc., donde actividades aun más lamentables incluso con muertes de por medio por conducir con exceso de alcohol no se pide boicot ni a la persona ni al colectivo al que puede pertenecer.
El boicot a un colectivo a causa de la actitud de una persona es algo que nunca me gusto, y que por desgracia lo viví, no en mis carnes afortunadamente, donde una persona decidía quien estaba vetado para una actividad ante el silencio cómplice del resto, incluido el mío que tras dar mi visión contraria ante la pasividad del resto me unía al grupo.
Esta bien ver la cara "B" del polémico programa donde también hablan bien de los españoles y algunas barbaridades españolas las comparan con barbaridades vascas como los toros con las peleas de carneros.
Conocí a Adares (Remigio González Martín 1923-2001) en una fría mañana salmantina. A pesar de la
fría mañana, de su avanzada edad y de su párkinson más que notable estaba en
una mesa vendiendo sus libros. A pesar del frio que invitaba más a guarecerse
que a estar quieto tras una mesa vendiendo su obra, no parecía incomodarle como
si estuviese inmunizado a ese frio salmantino que helaba hasta el aliento.En esa mesa mantuvimos una animada tertulia,
el con un cascabel al cuello, dando ese toque extravagante que suele distinguir
a los genios, nosotros con nuestro espíritu viajero-aventurero que nos invitaba
de continuo a hacer kilómetros y kilómetros. Nunca fuimos unos viajeros de cámara
en mano sino unos viajeros inquietos que lejos de buscar la foto que todo
turista estaba buscando para “cumplir” el ritual de viajar a un lugar, buscábamos
sensaciones, gentes, momentos, y desde luego que el calor de Adares es algo de lo
que aun guardo en mi baúl de recuerdo viajero. Adares fue como un viejo amigo
que llevas años sin ver y a pesar de ello hablas con él como si el tiempo no ha
pasado. La charla fue tan agradable que mientras estuvimos hablando con él se
disipo ese frio que tanto nos hacia ansiar un resguardo.
Hoy el facebook me ha recordado que un día hubo una gran persona con la que compartí un gran momento.
Como decía
el respecto al momento de su ausencia “Solo la tierra sabe, cuando la sombra le
falta”
Detrás de personas y partidos hay una peligrosa víbora
Hace unos meses hablando de una persona conocida de los ambientes donde me muevo alguien le definió como “hijo de puta consentido” y atribuyendo en la conversación que la gente esta ciega por el cierto respeto que se le tiene y no se da cuenta de lo que en realidad es, alguien dijo, no, la gente no está ciega y simplemente tiene intereses creados y todos saben que en el fondo es un hijo de puta.
Ayer hablando del tema del éxito de ciertos partidos a pesar de lo que están haciendo me acorde de ello, que muchos por no ser tachados de radicales, y porque no tienen problemas con esos triunfadores le apoyan a muerte sin pararse a pensar en quienes en el daño que acarrean. Les gusta bailar alrededor del hijo de puta como tontos útiles hasta que este decida desprenderse de ellos o hacer mal uso de ellos. Disfruten de lo bailado y votado
No suele ser raro que de vez en cuando alguien me interpele por algún tema relacionado con el mundo del misterio pensando que soy un gran experto en la materia y siento decir que no lo soy, o al menos no lo soy en el mundo del misterio convencional, de hecho ni tan siquiera soy un gran aficionado.
Alguno igual me pregunta ¿Entonces qué pintas en el mundo del misterio? La verdad no sabría que responder, por un lado sí que es cierto que hubo un tiempo en el que fui un gran aficionado pero por otro lado también es cierto que me llego a aburrir con temas muy parecidos entre unos y otros, muchísimas inexactitudes por parte de algunos divulgadores y mucha necesidad de creer por mi parte, aunque quizás siga siendo un gran aficionado de otra manera, pues ya lejos de meterme en rincones “extraños” usar grabadoras para buscar psicofonías, me limito a husmear entre libros y verlo más que como un medio de recopilar historias para hacerse cagar por la pata abajo al más osado disfruto leyendo viejas historias que me muestra en que creían nuestros abuelos y que historias contaban en aquellas cocinas al calor de la lumbre y viendo que historias hoy deberían quedar guardadas para contar el día de mañana, pues de la misma manera que nuestros antepasados hablaban de duendes y fantasmas, los humanoides, zombis y otros seres formaran el mundo de esos relatos del mañana. Solo espero que no falte nunca un cálido fuego y un grupo de personas contando y transmitiendo esas historias una y otra vez generación tras generación. Resumiendo, a veces me siento un infiltrado vendiendo historias de nuestros abuelos y buscando historias que contar a nuestros nietos.