Pensamientos y pesares

En este blog, daré cabida a pensamientos personales sobre diferentes temas sin mas pretensión que dar vía libre a mis pensamientos y sentimientos.

sábado, 24 de diciembre de 2016

¿Felicitar o no felicitar las fiestas?

La navidad genera dos sentimientos opuestos
Me había prometido a mi mismo no volver a hablar de la navidad y olvidarme de ella y eso que cada año me es más fácil pues no se si es impresión mía o cada vez hay menos adornos navideños y comercios que decoran de forma navideña. Sin embargo una amiga me ha comentado que para ella es importante felicitar y ser felicitada cosa que genera en mi un conflicto, por una parte no siento la navidad y en mi caso felicitar es algo que es hipócrita pues no creo, pero por otro lado pienso en la gente que aprecio y que si le gusta la navidad y quiere ser felicitada. ¿Qué hacer ante este caso? Yo de momento he contestado algo sincero y no navideño “Mis mejores deseos para ti”

viernes, 23 de diciembre de 2016

¿Por qué no me gusta la navidad?

Lo bueno de la navidad deberia ser todo el año
Creo que ya he hablado demasiado de lo poco que me gusta la navidad. Siempre he buscado una escusa, que si consumismo (es cierto me parecen consumistas), que si la gente que lo pasa mal por estas fechas (es cierto, me da pena pensar en ellos), que si bla, que si bla, bla…, sin embargo el verdadero motivo es echar de menos las navidades de la infancia, cuando podíamos juntarnos toda la familia y cuando esperaba con extrema impaciencia a los regalos y esperaba impaciente a mi padre a ver que le daban en la cesta de navidad.

Pero también ahora tengo otro motivo, que es pensar en la gente que aprecio. ¿Por qué parece que solo se puede desear buenas cosas en estas fechas y después queda “ñoño”? ¿Por qué hay gente que solo tienes conocimiento de ella en estas fechas con un simple “Feliz navidad”?

Por eso NO me gusta la navidad, porque me gusta lo mejor para la gente que aprecio en cualquier fecha del año y no cuando un calendario lo decida.

PD: A pesar de lo escrito os confesare un secreto, a pesar de lo cascarrabias que soy con el tema navideño, hay un momento que si vivo la navidad, cuando me toca preparar los regalos para mis sobrinos.😅

jueves, 22 de diciembre de 2016

Mentiras destructivas

Esta si es una verdad
¿Quién nunca ha mentido? Es cierto todo el mundo ha mentido alguna vez, y por diversos motivos, mentiras piadosas, mentiras protectoras, mentiras destructivas… y estas últimas son las peores mentiras, pero lo peor de estas mentiras no es que se cuenten sino quien las escucha las crea sin verificar su veracidad. Esta es la gran puñalada para quien es víctima de esas mentiras.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Un niño como otro cualquiera

Los niños no entienden de razas, nacionalidades o credos
Hoy que hablamos de Berlín y su salvaje atentado olvidándonos de otros muchos otros atentados de otros lugares del mundo que sufren personas cuyo delito es no tener la misma cantidad de dinero en los bolsillos he visto en Santander, concretamente en la estación de autobuses como un niño que iba con su madre ataviada con un pañuelo que indicaba su religión islámica, al cruzarse con una persona de indudable origen cántabro por su  marcado acento santanderino y tras saludarse dirigiéndose al niño preguntándole que había aprendido en la escuela este le contesto que estaba aprendiendo el abecedario, y pronunciándolo hasta la letra “g” pues hasta ahí llegaban los conocimientos del niño con un acento que no se diferenciaba en manera alguna de cualquier otro niño santanderino.

Esto me hizo acordar cuando hace un año en un trabajo anterior, yendo de tienda en tienda al salir de una e ir a mi coche me tropecé con una salida de niños de un colegio, y una madre ataviada con esa especie de túnica que llevan las mujeres musulmanas y mi ignorancia hace que desconozca su nombra  y un pañuelo le relataba a otra que por su forma de hablar demostraba ser autóctona le comentaba a esta que sufrió mucho por el último atentado (no recuerdo cual fue) pues temía mucho por su hijo. Su hijo indiferente a esta conversación corría unos metros adelante con niños autóctonos sin que su color de piel algo más tostado le causara ningún problema con los otros niños.

Esta mañana en silencio he maldecido el que dejemos atrás la infancia.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Yo y mis tristes contradicciones sobre los animales

Cuesta aceptar que acabarán como alimento
Hace unas semanas, tuvimos que parar unos minutos el coche pues había unas obras que generaban retenciones.  Ese tiempo lo aproveche para mirar el paisaje y vi como unos corderos correteaban alegres por un prado cosa que me hizo esbozar una sonrisa. Solo un instante no pude evitar sentirme en cierta manera mal pues esos corderos que alegremente correteaban podrían estar sobre mi mesa en estas navidades y lo peor de todo es que reconozco un enorme placer por la carne de cordero. No niego esa estúpida contradicción entre disfrutar viendo animales y mi pasión casi enfermiza por la carne.

Si es cierto que hay dios, cosa de la que tengo muy grandes dudas, me tendría que explicar por esa necesidad cruel de matar animales para alimentarnos y no dejar a numerosos animales ni la más mínima posibilidad de supervivencia en muchos casos con una vida y una muerte atroz ante la impasividad de quienes compramos carne sin el menor remordimiento por no saber cómo ha vivido ese animal y como ha sido sacrificado.

Años después de aparcar mi coche junto a un matadero, aun recuerdo con escalofríos los mugidos de esas pobres vacas que allí dejaron su vida para que gente como yo pudiera disfrutar de su deliciosa carne.