Pensamientos y pesares

En este blog, daré cabida a pensamientos personales sobre diferentes temas sin mas pretensión que dar vía libre a mis pensamientos y sentimientos.

jueves, 20 de febrero de 2020

El mal de los jóvenes y adolescentes no es solo las casas de apuestas

El alcohol es un mal que afecta a nuestros menores
Últimamente está de moda criminalizar las casas de apuestas, cosa que comparto y apoyo y cuestionar su cercanía a los centros escolares. Ahora bien, hay un mal que somos más tolerantes y lo vemos con normalidad y es el tema del alcohol.

Quiero decir que soy consumidor de alcohol, cerveza en concreto. Pienso seguir consumiendo alcohol mientras viva o al menos mientras mi salud me lo permita, pero cierto es que su uso, o mejor dicho su abuso no es nada beneficioso y los jóvenes no solo no son ajenos, sino que son consumidores en un buen numero. Es por ello que creo que cargamos con razón contra las casas de apuestas y no contra los bares. Seguro que la juventud tiene muchísimos males más, (drogas, acoso escolar, futuro incierto…) pero esos requieren unas medidas muy diferentes de las que se pueden aplicar con los bares y a estos se les puede aplicar muchas normas de las de las casas de apuestas.

Aquí dejo un informe sacado directamente (copia y pega) de la página web del ministerio de sanidad, política social e igualdad
¿SABÍAS QUÉ?

El consumo de alcohol suele iniciarse en España alrededor de los 13 años

En la actualidad el alcohol está muy presente en el tiempo libre y en las relaciones sociales de los jóvenes

El 75,1% de los adolescentes de 14-18 años ha consumido alcohol alguna vez en su vida 6 de cada 10 adolescentes, se han emborrachado alguna vez en su vida y 1 de cada 3 lo ha hecho en los últimos 30 días

El número de chicas que consume alcohol y se emborracha es superior al de los chicos. Los chicos beben más cantidad de alcohol que las chicas

La mitad de los adolescentes españoles no cree que consumir 4 o 5 copas durante los fines de semana puede ocasionar problemas de salud

En España, es muy elevado el porcentaje de jóvenes y adolescentes que beben alcohol desde edades muy tempranas.

El consumo de alcohol por los adolescentes produce graves efectos sobre su salud física, psíquica y social al no haberse completado su desarrollo y aumenta la probabilidad de ser dependiente del alcohol en la edad adulta

El cerebro de los adolescentes es espacialmente vulnerable a los efectos del alcohol. En los últimos años, numerosos estudios científicos demuestran la asociación del consumo de alcohol y el daño cerebral en los adolescentes

La falta de madurez psicológica, propia de la adolescencia, dificulta el manejo de muchas sensaciones y efectos que produce el consumo de alcohol. Disminuye la atención, la capacidad y el tiempo de reacción y dificulta la toma de decisiones.

Se producen actitudes violentas, agresiones, alteraciones de las relaciones familiares, con los amigos, maestros compañeros, problemas con los estudios, facilita conductas de riesgo como la utilización de vehículos, como conductor o pasajero, tras haber ingerido alcohol o relaciones sexuales no seguras que provocan embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual

¿Sabes por qué bebes y cómo bebes?

La motivación que mueve a los jóvenes al consumo de alcohol va desde la búsqueda de los efectos psicoactivos del alcohol, hasta percibir que el consumo mejora las relaciones con los demás, sirve de evasión, es "útil" en las celebraciones y momentos de fiesta, para integrarse en el grupo de iguales, y para demostrar "que se es adulto".

Se ha extendido la costumbre de beber en "atracón" o "binge drinking", consumo intenso de alcohol que se realiza en un escaso lapso de tiempo, localizado fundamentalmente en el fin de semana. Del 58,5% que había consumido bebidas alcohólicas en los últimos 30 días, casi todos (99,8%) habían bebido en fin de semana, mientras que sólo un 39,3% lo había hecho en días laborables. En cuanto a la frecuencia, un 23% de los estudiantes había bebido todos los fines de semana.

El alcohol es la sustancia cuyo consumo está más extendido entre los estudiantes de 14-18 años de edad. Tres de cada cuatro jóvenes (en eses tramo de edad) lo habían probado alguna vez, casi la misma proporción lo había consumido en los últimos 12 meses y más del 60% en los últimos 30 días

La edad media de inicio al consumo se sitúa entre los 13 y los 14 años

Aunque el consumo mantiene una tendencia estable en los últimos años, los consumos de tipo intensivo (borracheras o intoxicaciones etílicas y “binge drinking” o consumo en atracón) han aumentado en España. Casi 2 de cada 5 adolescentes declara haberse emborrachado alguna vez en los últimos 30 días, destacando que las prevalencias de borracheras son ligeramente mayores en chicas que en chicos

Cuatro de cada seis estudiantes de 14-18 años reconoce haber consumido cinco o más consumiciones en un intervalo aproximado de 2 horas (binge drinking) en los últimos 30 días, siendo esta situación más frecuente entre chicos que entre chicas. 
Es interesante analizar en este tema cuales son las motivaciones que los propios jóvenes expresan en relación al consumo de bebidas alcohólicas y también aquellas que tienen los que no las consumen. En relación con los motivos para consumir, los estudiantes declaran principalmente que lo hacen porque les gusta su sabor (71,0%) y por diversión y placer (63,6%), para sentir emociones nuevas (15,2%) sólo un 15% declara hacerlo para olvidar los problemas personales y un 14,6% para superar la timidez y relacionarse mejor. (Tabla 5). Entre las razones para no beber destacan los efectos negativos para la salud (57,3%) y la pérdida de control (42,5%).

miércoles, 12 de febrero de 2020

La soledad de los solos

La soledad es la peste del siglo XXI
Anoche, vi que tenía una serie de mensajes. Una persona se quejaba de que se había quedado sola pues por una serie de circunstancias y malentendidos (siempre según su versión) había hecho que le dieran la espalda todo su círculo de amigos y otros por cuestiones de la vida pues ya no tenían vida social.

Esto me recordó a un episodio que me sucedió no hace muchos años y puedo decir que la situación es de lo peor que puede pasar a una persona. Sentirse solo y no tener absolutamente a nadie a quien acudir, es de lo más atroz que puede pasar. Llegas a estar solo de hasta ti mismo.

Pero la realidad de esa soledad es que no empieza en ese fatídico momento en que se te vuelve la espalda de forma generalizada. Estas solo mucho antes, aunque tus ojos se nieguen a verlo. Yo negaba la realidad cuando veía que en ocasiones era “olvidado” y nadie preguntaba por mí. O que quien se “olvidaba de mi” enseguida venia si había cervezas por medio o necesitaba vehículo o iba a hacer algo que le era de interés.

No, no empezó la soledad cuando la gente me dio la espalda, ahí empecé a dejar de estar solo pues antes estaba junto pero no acompañado que es muy distinto.

Sin embargo, estos terribles años me han servido para muchas cosas. Para no juzgar a la gente por lo que me digan e intentar crear mi propio criterio, perder muchos miedos, quitar muchas máscaras, librarme de gente tóxica, y empezar a creer en mí. Darme cuenta que en realidad quien me hizo daño son gente infeliz e inmadura hasta tal punto que una de las mejores definiciones que escuche decir de una de esas personas es que es un nini, a pesar de que tiene casi cinco décadas de vida. 

Antes maldecía la vida por mi situación, ahora agradezco a la vida que me haya hecho pasar ese trago tan amargo, gracias, gracias, gracias.

martes, 11 de febrero de 2020

Máquinas Expendedoras

Maquina expendedora de aperitivos
A mí no me gusta el termino vending así que usare el termino más “de aquí” de “máquinas expendedoras” que creo más acertado.

Recientemente estando ingresado en el hospital, cuando mi estado de salud me lo permitió hacia mi “compra diaria” de una botella de agua yendo a una de estas máquinas. Observe como el producto caía a una bandeja inferior. Debido a mi operación me resultaba dificultoso agacharme a recoger la botella que acababa de comprar. 

Un día después de salir del con el alta fui a urgencias por un susto donde pasé largas horas, llegando a llevar casi 12 horas sin ingerir alimento ni líquidos, provocándome esto una sed infernal. Esto hizo que nada más salir de la consulta me abalanzara sobre una máquina expendedora para comprar un botellín de agua con el que saciar mi infernal sed.

Esta máquina era más “moderna” y un bonito dispositivo se movía hasta el producto para recogerlo y dejarlo suavemente en la bandeja con las consecuentes molestias debidos a mis lesiones. Un rato después una mujer de edad avanzada se quejó de lo mismo ya que le resulto dificultoso él tener que agacharse, cosa que hizo una de las personas presentes.

Ahora bien, vamos a pensar con lógica. ¿No resulta más práctico en esas máquinas tan bonitas de movimientos precisos colocar un receptáculo en un lateral a una altura mayor y así mejorar la recogida del producto para personas con algún impedimento? Muy poco de pensar y mucho de agradecer.