Pensamientos y pesares

En este blog, daré cabida a pensamientos personales sobre diferentes temas sin mas pretensión que dar vía libre a mis pensamientos y sentimientos.

viernes, 23 de diciembre de 2022

Un bonito regalo navideño


A veces cuando menos te lo esperas un Grinch de la navidad como yo, recibe algún merecido bofetón.

Hoy me han hecho un regalo muy bonito, aunque no puede ser compartido. Hace casi tres meses visite el pueblo que me crie y visite la escuela que acudí hace cuatro décadas.

En esa nostálgica visita me hicieron el regalo más bonito que puede recibir como enamorado de mi tierra. Un grupo de niños recitaron unos versos y bailaron el aurresku ante mí.

Vi que lo que da el carácter a una tierra y que realmente te da el título de pertenencia que es su cultura sigue vivo y se sigue manteniendo, siendo abrazados también por aquellos que descienden de otras tierras y otros mares.

Hoy me permiten gracias a la generosidad de unos padres tener ese video en mi poder. Video que no transmitiré por razones obvias relacionada con la edad de sus participes. Un video que nunca olvidaré y que me recuerda que la tierra no es del que nace en ella, sino de quien la ama y sabe que como repito a menudo, quien ama a su tierra, no odia a la de los demás.

Por ello me encuentro a gusto entre aquellos que me hablan de su tierra con orgullo por su cultura y tradiciones, paisajes, gastronomía, y detesto aquellos que hablan con orgullo e incluso con arrogancia por una supuesta superioridad de gestas bélicas ya pasadas.

Mila esker nire herriko umeak 

 


domingo, 20 de noviembre de 2022

Pendones desorejados



Recordando viejos asustaniños de carne y hueso de esos que quizás verías por la calle recuerdo especialmente tres que me nombraban continuamente. Uno era el “hombre del saco” que nos hacia temer a cualquier persona que acarreara un saco. Este su cometido era más bien de “Guardian del comportamiento ejemplar en casa”. Es decir, este hombre era el encargado de llevarnos en su saco si no respetábamos los mandatos de nuestros progenitores dentro del domicilio, como no comer las verduras, no recoger juguetes, etc.

Luego había otro asustaniños mas callejero que tenia un componente racista hoy inaceptable de cualquier manera y era cuando nos alejábamos de nuestros mayores o nos empeñábamos en tomar una ruta diferente a la ya establecida se nos decía “no te alejes que te cogen los gitanos” y por último un personaje confundido actualmente con a policía municipal y era el encargado de que respetáramos las normas, por ejemplo, subirse a un banco, tirar papeles en el suelo, cruzar una calle sin mirar, etc. Este personaje era el alguacil quien si te sorprendía en tales menesteres te cortaba una oreja. Yo no sabia quien era el aguacil y me lo imaginaba un ser monstruoso, terrible, de dientes afilados. Este sin lugar a dudas era el que más miedo me daba.

Quizás este asunto venga de esa bárbara costumbre de cortar orejas como castigo a la gente que atentaba “contra la moral” principalmente aquellas personas que ejercían o hacían uso de la prostitución cuyo castigo, especialmente en el siglo XVII era perder una oreja dando origen a la palabra “pendón desorejado” de múltiples interpretaciones de donde viene la palabra “pendón” pero no en el termino desorejado que era quien sufría esta mutilación.

domingo, 23 de octubre de 2022

La infancia y el gen codicioso de la naturaleza humana


Recuerdo en mi más lejana niñez como escuche hablar de la lavadora automática. Yo no sabia que era eso y le pregunte a mi madre que si su lavadora era automática y me dijo que no. Le pregunte porque no compraba una y me dijo que costaba mucho dinero. Entonces me dio por pensar con mi lógica infantil y al cabo de un rato le dije a mi madre:

 - De mayor voy a hacer lavadoras automáticas y las voy a vender muy baratas.

Mi madre me dijo que eso estaba muy bien. Al cabo de un rato volví y le dije:

- ¿Una peseta es barata? (0,6 céntimos de euro aproximadamente)

Mi madre me dijo que baratísima, así que le volvía dar al coco y volví repetidas veces a preguntar si dos pesetas era barato, cinco pesetas era barato, y así repetidas veces para saber cómo ganar más “siendo barato”.

Hoy en día me acuerdo de esa infantil anécdota y veo como en la humanidad nace con un gen de codicia. ¿Podremos erradicarlo algún día?

Sueño poque así sea.

martes, 27 de septiembre de 2022

Frases y más frases

 

Hace años, no recuerdo cuantos, pero seguramente que un lustro se quede corto, empecé a coleccionar frases. Quizás fue porque por aquellos años vivía “tiempos agitados” pero me hicieron ver el mundo de otra manera.

Es curioso que a la gente que ponía frases tras frase en sus redes sociales a veces pecaban de ser lo contrario a lo que publicaban. Yo no se si peco de eso pues a veces el peor juez de uno mismo es precisamente uno mismo, pero sigo coleccionando frases. A veces tristes y opacas, aunque mi estado de ánimo no se corresponda, a veces divertidas, aunque no tenga ganas de ni de respirar, pero siempre con esa inquietud de encontrar esa frase sabia que me diga algo, aunque no sea el momento de esa frase.

Quizás algún día me aburra como me he aburrido de otras aficiones que pensaba que me iban a acompañarme toda la vida, pero mientras dure esta procurare disfrutarla como disfruto de este blog.

Como decía Úmbral “Escribir es la manera mas profunda de leer la vida”