Pensamientos y pesares

En este blog, daré cabida a pensamientos personales sobre diferentes temas sin mas pretensión que dar vía libre a mis pensamientos y sentimientos.

sábado, 25 de diciembre de 2021

Aplaudiendo a los idiotas

Aplaudamos

Recuerdo como hace décadas ante la avalancha de mirones textiles (textiles es como les llaman los nudistas a los que usan bañador) en las playas nudistas, estos eran invitados a abandonar la playa mediante aplausos del resto de los bañistas.

Esta misma mañana he visto como una persona entraba desprovista de mascarilla a una cafetería y ante las recriminaciones de clientes y gente trabajadora del local actuaba con suma prepotencia a pesar que hubo alguna mala palabra de por medio que afortunadamente no acabo en pelea.

Creo que con esa gente es inútil dar argumento alguno y lo mejor es ya que están orgullosos de su estupidez aplaudirles. Una forma eficaz y pacífica de hacer frente a la estupidez pues al fin y al cabo esas personas están orgullosas de su actitud y por ello merecen ser aplaudidas.

Por eso se debería aplaudirles en vez de recriminarles.

domingo, 7 de noviembre de 2021

Enfermedad al volante, peligro constante

Imagen que aparece en prospectos medicinales

Continuamente se nos recuerda la importancia de no consumir ningún tipo de sustancia bien sea alcohol bien sean drogas haciendo el binomio del eufemismo de diferenciar alcohol y drogas a pesar de ser hermanas. No puedo dejar de mostrar mi total conformidad

Sin embargo hay montones de personas conduciendo poniéndonos en peligro por enfermedad pues hay montones de personas que no pueden dejar de coger su coche por tener que trabajar en condiciones incompatibles con la enfermedad y/o el tratamiento que poseen en muchos casos debido a una precariedad laboral y otros casos debido a una desidia sanitaria que no retira de sus puestos de trabajo a quienes no están en condiciones para conducir o manejar maquinaria, convirtiendo a numerosas personas en potenciales peligros para si mismo o para otros.

Actualmente las enfermedades más peligrosas se llaman indefensión y precariedad laboral.

martes, 12 de octubre de 2021

El miedo y la infancia

Uno de mís libros favoritos

Ahora que se acerca eso mal llamado “halloween” y que para mi es “noche de ánimas” o “noche de difuntos” echo mano de la nostalgia y recuerdo en esos lejanos comienzos y mediados de los 80 cuando en mis últimos años de infancia y comienzo de la adolescencia el miedo formaba parte de las tertulias entre amigos donde la fantasía y las leyendas urbanas corrían de boca en boca aderezados con lo expuesto en el fin de semana por el Doctor Jiménez del Oso. No faltaba nunca un corrillo especialmente tras comer en el comedor escolar donde hablábamos de esos temas y mucho menos cuando los días de frio nos refugiábamos en el portal de la casa cural de la iglesia parroquial cuyo desangelado aspecto se prestaba muy bien para contar ese tipo de historias.

El máximo disfrute venia en esas excursiones nocturnas al contiguo monte en la que teníamos una infantil cabaña hecha con ramajes y helechos. En esas excursiones entre tragos de Coca-Cola y clandestinos cigarros a la luz de las linternas y/o velas el relato cobraba especial sabor.

El entorno sonoro del monte excitaba nuestra imaginación haciendo que cualquier sonido fácilmente explicable fuera motivo de miedo.

Hoy en día la nostalgia me lleva a rememorar esos momentos y me refugio en el consuelo de leer libros en el mejor de los casos o relatos de internet en el peor de los casos, pero sigo sintiéndome como aquel niño/adolescente que se conmovía con aquellos relatos.

 

domingo, 5 de septiembre de 2021

La pobreza es más pobreza cuando es rural

en el mundo rural no hay camino de salida

La pobreza siempre es mala, pero no hay mayor pobreza que ser pobre en el mundo rural. Cuando se es pobre en una ciudad siempre hay una esperanza de encontrar una puerta abierta, bien sea lo mas deseable como un trabajo, o al menos poder emprender o en el peor de los casos algún tipo de servicio que pueda aliviar la precariedad de la pobreza.

Sin embargo, ser pobre en el mundo rural es ser dos veces pobre. Cualquier necesidad por mínima que sea en ocasiones implica destinar unos recursos que no tienes como tomar un autobús para acudir a un médico.

Los pueblos que se vacían en muchas ocasiones quienes se van son los afortunados que tienen posibilidad de irse pues el pobre no puede permitírselo.